Las lluvias erráticas de la última semana y una ola de calor en puerta complican el escenario agrícola en la región núcleo. La soja de primera en condición regular aumentó 13 puntos porcentuales y ya alcanza 450.000 hectáreas, mientras que en maíz temprano se estiman pérdidas de hasta el 50% del rinde en las zonas más castigadas por la sequía.
Lluvias desparejas y repunte térmico agravan el déficit hídrico
Las precipitaciones registradas durante los últimos siete días volvieron a mostrar una distribución muy desigual. Cerca del 65% de la región núcleo quedó prácticamente al margen de las lluvias, mientras que solo en sectores puntuales del noreste y sur se superaron los 15 milímetros. Los máximos se registraron en Carlos Pellegrini (55 mm) y Chacabuco (42 mm).
Como consecuencia de esta retracción hídrica, los lotes de soja de primera en condición regular aumentaron 13 puntos porcentuales en la última semana y ya representan el 15% del área, unas 450.000 hectáreas. Actualmente, el 40% de los lotes se mantiene en buena condición, otro 40% en muy buena y apenas un 5% en excelente estado.
A este escenario se sumó un marcado ascenso térmico, con temperaturas máximas que alcanzaron los 37°C, profundizando el estrés hídrico. En términos de disponibilidad de agua, el 20% del área presenta déficit, el 65% se ubica en condición regular y solo el 15% mantiene reservas adecuadas a óptimas, principalmente en el norte de la región.
El rinde potencial de la soja de primera, bajo amenaza
La soja de primera comienza a transitar su período crítico. Actualmente, un 5% del área ya se encuentra en plena fructificación (R4), el 55% inicia la fructificación (R3) y el resto permanece en floración (R2). La falta de lluvias sostenida desde fines de diciembre pone en riesgo el potencial de rinde, cuyo nivel de pérdida dependerá directamente de lo que ocurra en los próximos siete días.
En Baradero, advierten que la planta “se quedó en altura y está apretada por la falta de agua”, con abortos de hojas inferiores y riesgo de que el estrés avance hacia las flores. En Piedritas, en ambientes bajos o más restrictivos, ya se observan pérdidas concretas de potencial, con cultivos manchoneados y marcada pérdida de área foliar.
En Junín y Marcos Juárez, la soja podría sostenerse una semana más sin lluvias, aunque el resultado final dependerá de precipitaciones en el corto plazo. En San Gregorio y Bigand, advierten que si no llueve en los próximos días, los lotes de loma y de menor productividad no lograrán cerrar surco, con pérdidas significativas. En Carlos Pellegrini, el cultivo aún necesita una lluvia clave para continuar su desarrollo normal.
Pronóstico: calor intenso y lluvias aisladas
A partir del domingo 25, se espera el ingreso de una ola de calor, con temperaturas máximas entre 35 y 38°C y mínimas elevadas. Desde el lunes 26, la presencia de un sistema frontal frío débil y estacionario podría favorecer lluvias aisladas e intermitentes. Sin embargo, el riesgo principal es que estas precipitaciones no alcancen a compensar el estrés térmico e hídrico acumulado.
Maíz temprano: panorama heterogéneo y fuertes recortes en zonas sin lluvias
En maíz 2025/26, la foto general todavía resiste, aunque con señales de deterioro. El 60% de los lotes se mantiene entre muy buenos y excelentes, pero esa condición cayó 8 puntos porcentuales en la última semana. Los lotes regulares ya representan el 9% del área y apareció un 1% en condición mala.
Donde el agua llegó a tiempo y los ambientes son de buena aptitud, los rindes siguen siendo elevados: en Corral de Bustos y Monte Buey aún se proyectan 120 qq/ha, en Carlos Pellegrini hasta 140 qq/ha, y en sectores de Colón y Junín las expectativas se mantienen firmes.
El escenario cambia drásticamente en los lotes más restrictivos, especialmente en la franja central de la región núcleo y el sudeste cordobés, donde la falta de lluvias impide sostener el llenado de granos. En zonas al norte y este de Marcos Juárez, se estiman pérdidas de rinde del 30 al 50%, con promedios cercanos a 70 qq/ha o menos. En San Gregorio, los recortes oscilan entre 25 y 30% en ambientes flojos y alrededor del 10% en lotes mejores.
Los técnicos anticipan además un adelanto de cosecha en los lotes más castigados por la sequía, lo que haría que las lluvias previstas lleguen tarde para revertir la situación.
