Las lluvias registradas en el norte del área agrícola continúan demorando la cosecha de girasol por falta de piso, mientras que los primeros rindes confirman muy buenos resultados en el NEA. En el sur agrícola, la escasez de precipitaciones genera preocupación en lotes que transitan etapas clave del ciclo.
La campaña de girasol avanza con demoras en las principales zonas productivas del norte del país, debido a la persistencia de lluvias que dificultan el ingreso de las cosechadoras por falta de piso y excesos hídricos puntuales. A la fecha, se encuentra recolectado el 6,9 % del área sembrada, con un rinde promedio nacional de 22,7 quintales por hectárea.
En el NEA, los rendimientos obtenidos continúan ubicándose por encima del máximo histórico, consolidando un desempeño sobresaliente del cultivo en esa región. Este resultado favorable permite sostener las expectativas productivas, pese a las dificultades operativas generadas por el clima.
En contraste, los primeros lotes cosechados en el Centro-Norte de Santa Fe registraron rindes más modestos, que oscilaron entre 10 y 20 qq/Ha. No obstante, se trata de planteos de bajo desempeño, por lo que se espera que el promedio regional mejore a medida que se generalicen las labores de cosecha en el resto de la zona.
En cuanto al área aún en pie, la falta de lluvias sobre el sur del área agrícola comienza a generar señales de alerta. El girasol atraviesa estadios de botón floral y floración, fases críticas para la definición del rendimiento. Actualmente, el 57,6 % de los lotes presenta una condición hídrica Adecuada a Óptima, aunque será clave la ocurrencia de nuevas precipitaciones para sostener el potencial del cultivo.
En este contexto, y a la espera de un cambio en el patrón de lluvias, se mantiene la proyección de producción nacional de girasol en 5,8 millones de toneladas.
