La producción de brassicáceas mostró un fuerte crecimiento en Entre Ríos durante la campaña 2025/26. Impulsada por un marcado aumento del área sembrada y una mejora en los rendimientos, la cosecha de colza, camelina y carinata alcanzó 48.620 toneladas, un 88% más que en el ciclo anterior, según datos del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER).
La campaña agrícola 2025/26 dejó resultados destacados para los cultivos de la familia de las brassicáceas en Entre Ríos. De acuerdo con el relevamiento del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), la superficie implantada con colza, camelina y carinata alcanzó las 31.200 hectáreas, lo que representó un incremento interanual del 80%, equivalente a 13.900 hectáreas adicionales.
Más superficie y mejores rindes
El crecimiento del área sembrada fue acompañado por una mejora en los rendimientos. El rinde promedio provincial se ubicó 4% por encima del ciclo previo, con un aumento de 64 kg por hectárea. No obstante, los resultados fueron dispares según el cultivo.
La colza registró el mayor rendimiento promedio, con 2.000 kg/ha, seguida por la camelina, con 1.650 kg/ha, mientras que la carinata alcanzó un rinde medio de 650 kg/ha.
Producción total: salto del 88% interanual
Como resultado del mayor nivel de implantación y de los rindes obtenidos, la producción total de brassicáceas creció un 88% respecto de la campaña 2024/25, totalizando 48.620 toneladas.
En el desagregado por cultivo, la colza concentró el 52,7% de la producción, con 25.600 toneladas, seguida por la camelina, con 18.150 toneladas (37,4%), y la carinata, con 4.810 toneladas (9,9%).
Distribución geográfica de la producción
La producción se concentró principalmente en el sur y centro de la provincia. Los departamentos de Victoria (26%), Tala (14%), Gualeguaychú (12%) y Villaguay (10%) explicaron en conjunto el 62% del volumen total producido, consolidándose como las principales zonas productoras de brassicáceas en Entre Ríos.
Un cultivo en expansión
El avance de estos cultivos responde al interés creciente de los productores por alternativas invernales que aportan diversificación, rotación y potencial de inserción en mercados de biocombustibles y aceites especiales. Con estos resultados, las brassicáceas continúan ganando protagonismo dentro de los esquemas productivos entrerrianos.
