Cercas virtuales: la tecnología que transforma la ganadería y suma potencial en Argentina

El uso de collares con GPS permite manejar el ganado sin alambrados físicos y abre una nueva etapa para la producción ganadera sustentable.

La ganadería comienza a incorporar una tecnología que redefine el manejo tradicional del ganado: las cercas virtuales. Este sistema, basado en collares inteligentes con GPS, conectividad y software, permite controlar el movimiento de los animales sin necesidad de alambrados físicos. La herramienta ya es promovida por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos como una alternativa viable para el manejo moderno de pasturas.

El funcionamiento se apoya en límites virtuales definidos por el productor desde una aplicación. Cuando el animal se aproxima al perímetro, el collar emite una señal sonora y, solo si continúa avanzando, aplica una estimulación eléctrica breve y controlada. Con el entrenamiento, el ganado aprende a responder principalmente al sonido, reduciendo la intervención física.

De acuerdo con el Natural Resources Conservation Service, la principal ventaja del sistema es su flexibilidad operativa. Los límites pueden modificarse en tiempo real, lo que permite optimizar el uso del forraje, proteger áreas sensibles y reducir costos de infraestructura. En países como Argentina, con grandes extensiones productivas y zonas de difícil acceso —como la Patagonia, el NOA o el NEA— la tecnología aparece como una solución concreta frente al alto costo del alambrado tradicional.

El impacto ambiental es otro de los puntos destacados. Al eliminar cercas físicas, se facilita el desplazamiento de la fauna silvestre y se pueden proteger cursos de agua, humedales y áreas en recuperación. Además, el pastoreo dirigido se posiciona como una herramienta para el control de malezas y la reducción de material combustible, una variable clave ante el aumento de incendios rurales.

Sin embargo, el sistema no está exento de desafíos. El propio USDA advierte que las cercas virtuales no reemplazan la gestión activa del productor y no resultan ideales para esquemas de pastoreo muy intensivos. En el caso argentino, la conectividad rural y el acceso a financiamiento serán factores decisivos para su adopción, junto con el acompañamiento técnico y la articulación con organismos locales.

En ese marco, las cercas virtuales se integran a una tendencia más amplia de digitalización del agro. Menos infraestructura física, más datos y decisiones en tiempo real. Para la Argentina, representan no solo una innovación tecnológica, sino una oportunidad concreta para modernizar la ganadería sin resignar productividad ni sustentabilidad.

Compartir