China alcanzó en 2024 un nuevo hito en su transición energética al instalar capacidad renovable equivalente a toda la red eléctrica de Alemania, consolidando su posición como potencia líder en energía verde.
Según el balance energético de 2024, el país ya controla el 44% de toda la capacidad solar y eólica del planeta, una cifra sin precedentes, de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (IEA).
Expansión acelerada de energía limpia
El informe del think tank EMBER destaca que el consumo eléctrico de China aumentó un 7% en 2024 (550 TWh adicionales). Aun así, la expansión en energías renovables avanzó a un ritmo superior.
- Capacidad total eólica y solar operativa: 1,4 TW
- Instalaciones solares en 2024: 277 GW, más que toda la historia de EE.UU. (41 GW anuales en 2024)
- Costo medio de generación solar:
- China: $0,033/kWh
- EE.UU.: $0,070/kWh
Los menores costos chinos están impulsados por tarifas locales y menores costos de capital.
Además, China opera 41 líneas de Ultra Alta Tensión (UHV) que permiten transportar energía a miles de kilómetros, una infraestructura sin equivalente en Occidente.
En almacenamiento energético, China posee dos tercios de la capacidad mundial de baterías BESS, y alcanzaría 721 GWh en 2027, triplicando las proyecciones estadounidenses.
Liderazgo también en propiedad intelectual y ciencia
El avance tecnológico chino no se limita al sector energético. Un informe de SpringerNature muestra que el país experimentó un crecimiento explosivo en producción científica.
- En el año 2000, China publicaba 10 veces menos que EE.UU.
- En 2022, publicó 47,5% más que Estados Unidos y 12,9% más que la Unión Europea.
- En revistas Q1 (las más prestigiosas), China publicó 337.000 artículos, superando ampliamente a EE.UU. (155.020) y Europa (248.640).
Un nuevo equilibrio del poder energético global
La combinación de capacidad instalada, costos competitivos, infraestructura avanzada e impulso científico posiciona a China como el actor dominante en la transición hacia energías renovables. El país marca ahora el ritmo global en inversión, escala industrial e innovación tecnológica.
