China refuerza el respaldo a su ganadería y ajusta el comercio de carne vacuna

El Gobierno chino anunció nuevas medidas de apoyo al sector de la carne vacuna y la producción láctea para estabilizar la actividad frente a un escenario de sobreoferta interna, que incluye asistencia financiera y mayores controles a las importaciones.

El Gobierno de China confirmó que acelerará las políticas de respaldo al sector de ganadería vacuna y al complejo lácteo, con el objetivo de estabilizar la capacidad productiva y mejorar la rentabilidad de los productores, en un contexto marcado por el exceso de oferta interna.

Según informó el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China, tras una reunión realizada la semana pasada, ambas industrias enfrentan actualmente una situación de sobreoferta que dificulta la consolidación de una producción sostenible en el largo plazo. Desde el organismo señalaron que, si bien las políticas implementadas permitieron una recuperación parcial de la rentabilidad en la cría de ganado vacuno y una reducción de las pérdidas en el sector lechero, la estabilidad productiva sigue siendo un desafío.

En este contexto, las autoridades anunciaron que se avanzará con nuevas herramientas de asistencia, entre ellas un mayor acceso al crédito para los productores, como parte de una estrategia integral para sostener la producción y ordenar el mercado.

Un mercado presionado por la sobreoferta

El desequilibrio entre una producción interna elevada y un consumo que crece a un ritmo más moderado ha generado presión sobre los precios y los márgenes del sector ganadero. Frente a este escenario, China decidió reforzar tanto las políticas de apoyo productivo como las medidas de protección comercial.

A partir del 1° de enero de 2026, el país asiático puso en marcha un régimen de salvaguardia para la importación de carne vacuna, que establece un arancel adicional del 55 % para los volúmenes que superen las cuotas asignadas. El esquema estará vigente hasta finales de 2028 y apunta a reducir el impacto de las importaciones sobre la oferta interna.

Estas medidas afectan de manera directa a los principales países exportadores de carne vacuna al mercado chino, entre ellos Brasil, Argentina y Uruguay. En el caso argentino, se fijó una cuota anual cercana a las 511.000 toneladas, mientras que los envíos que excedan ese volumen quedarán alcanzados por el arancel adicional.

China es uno de los mayores importadores de carne vacuna a nivel mundial, por lo que cualquier ajuste en su política productiva o comercial tiene efectos directos sobre el comercio internacional de carnes. La combinación de respaldo interno, control de importaciones y financiamiento busca estabilizar los precios, sostener a los productores locales y garantizar el abastecimiento en el mediano plazo.

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