El Índice de Calidad de Vida (ICV), una de las principales herramientas para medir el bienestar de la población argentina, fue actualizado con información del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022. El desarrollo está a cargo de investigadores del CONICET en conjunto con especialistas de la UNICEN, y permite analizar el nivel de bienestar en más de 70 mil radios censales de todo el territorio nacional.
La nueva versión del mapa interactivo incorpora un 38% más de unidades geográficas respecto a la edición basada en el censo 2010, lo que ofrece una radiografía más precisa y detallada de las condiciones de vida actuales. La metodología se mantuvo constante, lo que habilita comparaciones directas entre ambos períodos y permite identificar mejoras, retrocesos y desigualdades territoriales.
Entre las principales novedades se destaca la ampliación del componente ambiental. Además de variables tradicionales, el índice 2022 suma indicadores más complejos como el uso de plaguicidas, la incidencia de la industria y la minería, distintos tipos de contaminación, el ruido urbano, el congestionamiento y los niveles de delito. Esta mirada integral refuerza el enfoque del ICV, que no solo mide condiciones materiales, sino también cómo se vive y se percibe el entorno.
El mapa, de acceso libre, fue optimizado para dispositivos móviles y permite personalizar visualizaciones, escalas de color y mapas base. De este modo, se consolida como una herramienta clave para gobiernos, empresas y organizaciones que buscan tomar decisiones informadas, diseñar políticas públicas o planificar inversiones con impacto territorial.
