El gobierno de Córdoba anunció un inédito beneficio impositivo para los productores que trabajen sus propias tierras. A partir de 2026, quienes no arrienden sus campos podrán acceder a una rebaja del 5% en el Impuesto Inmobiliario Rural, medida que busca incentivar la producción y diferenciar al productor activo del propietario rentista.
De cara a la discusión del Presupuesto y la Ley Impositiva 2026, el gobierno cordobés dio a conocer un incentivo que promete marcar un antes y un después en la política agropecuaria: los productores que trabajen en campo propio tendrán una bonificación del 5% en el Impuesto Inmobiliario Rural.
El ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, explicó que la medida apunta a reconocer a quienes “deciden producir y asumir los riesgos”, en un contexto donde siete de cada diez hectáreas del país se trabajan bajo arrendamiento. “No queremos castigar a quien alquila, sino incentivar a quien produce en su propio campo”, sostuvo.
El beneficio se sumará a los ya vigentes descuentos por buen contribuyente (30%) y por la implementación de Buenas Prácticas Agropecuarias (5%), consolidando un esquema de estímulos productivos dentro del principal tributo provincial que pagan los productores rurales.
