La paralización productiva y los salarios impagos profundizan la crisis en Lácteos Verónica. El gobierno santafesino envió ayuda alimentaria a empleados mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de la empresa y la llegada de nuevos inversores.
La situación de Lácteos Verónica continúa agravándose y ya impacta de lleno en la realidad cotidiana de cientos de familias vinculadas a la compañía. Frente al prolongado incumplimiento salarial y la virtual paralización de las plantas, el gobierno de Santa Fe dispuso el envío de módulos de asistencia alimentaria para trabajadores afectados.
La medida alcanza a operarios de las distintas unidades productivas, en un contexto donde la falta de actividad y la ausencia de ingresos mantienen en alerta tanto a empleados como a autoridades provinciales.
Ayuda oficial ante la emergencia social
El Ministerio de Desarrollo Humano provincial distribuyó 250 cajas con alimentos esenciales destinadas inicialmente a trabajadores de la planta ubicada en Lehmann, asistencia que luego se extendió al personal de los otros establecimientos de la empresa.
Desde el gremio lechero Atilra remarcaron que la ayuda representa un alivio momentáneo para las familias, aunque aclararon que no resuelve el problema estructural: la falta de pago de salarios y la incertidumbre laboral.
Según trascendió, los empleados llevan cerca de cuatro meses sin cobrar sus haberes completos y solo recibieron adelantos semanales que no superaron los $30.000.
Producción casi detenida
El deterioro operativo es evidente. La planta de Lehmann funciona de manera intermitente procesando leche a fasón, mientras que las instalaciones de Suardi y Classon-Totoras permanecen prácticamente inactivas.
El nivel de actividad cayó a mínimos históricos: desde enero, la recepción diaria de leche en Lehmann rondaría apenas los 15.000 litros, muy lejos de la capacidad industrial estimada entre 500.000 y 600.000 litros diarios.
Sin producción sostenida, el ingreso de fondos resulta insuficiente para afrontar compromisos financieros y salariales, lo que profundiza el círculo crítico que atraviesa la compañía.
Movilizaciones para visibilizar el conflicto
En este escenario, los trabajadores volvieron a movilizarse el último sábado frente a la planta de Lehmann junto a sus familias. Bajo la consigna “700 familias dependen de Lácteos Verónica”, reclamaron respuestas urgentes y definiciones sobre la continuidad de la empresa.
Durante la protesta, los empleados calificaron la situación como insostenible y exigieron soluciones concretas ante lo que consideran un abandono empresarial.
Mientras tanto, ante la falta de tareas, muchos operarios continúan presentándose en sus lugares habituales de trabajo para dejar constancia formal del incumplimiento laboral mediante exposiciones civiles.
Interesados, pero sin definiciones
En paralelo al conflicto laboral, en el sector empresario circulan versiones sobre posibles interesados en la firma, aunque la lista sería reducida debido al complejo contexto económico que atraviesa la industria láctea.
Uno de los nombres mencionados fue el de la Cooperativa Guillermo Lehmann, entidad con sede en Pilar y una amplia trayectoria en servicios agropecuarios y comerciales. Sin embargo, desde la propia cooperativa descartaron cualquier negociación. “No está en la agenda de la cooperativa” y “no existe ningún tipo de transacción en marcha”, señalaron desde su área de comunicación.
También trascendieron especulaciones sobre la multinacional francesa Savencia, grupo que en los últimos años consolidó su presencia en Santa Fe tras adquirir Milkaut y posteriormente la marca Ilolay. No obstante, hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales ni respuestas públicas sobre un eventual interés.
Seguimiento oficial y un futuro incierto
El conflicto es monitoreado de cerca por el Ministerio de Trabajo provincial, aunque desde el gobierno remarcan que se trata de un conflicto entre privados y que las decisiones de fondo deben resolverse en ese ámbito.
Con deudas en aumento, plantas paralizadas y sin señales claras de inversión, el futuro de Lácteos Verónica permanece abierto. Mientras tanto, la prioridad inmediata sigue siendo contener la emergencia social que afecta a cientos de trabajadores y sus familias, en una crisis que ya excede lo estrictamente empresarial.
