Cuatro claves que marcarán el rumbo de las marcas hacia 2026

En un escenario atravesado por inteligencia artificial, audiencias fragmentadas y mercados globales, el branding se consolida como eje estratégico. Un informe de VEO Branding Company identifica las tendencias que definirán cómo competir y diferenciarse en 2026.

El 2026 encuentra a las marcas en un entorno más complejo que nunca. La transformación ya no es una opción, sino una condición para competir. En ese marco, la consultora VEO Branding Company identificó cuatro perspectivas que, según su análisis, marcarán el rumbo estratégico de las empresas en los próximos meses.

1. La inteligencia artificial como parte estructural del negocio

La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta experimental para convertirse en infraestructura operativa. El informe Tech Trends 2026 de Globant señala que las compañías más avanzadas son aquellas que integran la IA dentro de su modelo de gestión, con objetivos claros y medición de resultados.

En la misma línea, McKinsey & Company estima que la inteligencia artificial generativa puede mejorar la productividad entre un 5% y un 15%, además de acelerar los tiempos de lanzamiento de campañas.

En el campo del branding y el diseño, la IA ya se aplica en investigación, generación de contenidos, imágenes, video y adaptación de piezas para distintos canales. Sin embargo, los especialistas remarcan que la tecnología no reemplaza la mirada estratégica, sino que optimiza procesos y libera tiempo para la toma de decisiones de mayor valor.

2. El branding como sistema, no como estética

En un mercado saturado de mensajes, el diseño vuelve a ocupar un lugar central. Pero ya no se trata solo de lo visual: el branding funciona como un sistema integral que articula identidad, tono, narrativa y coherencia en todos los puntos de contacto.

Informes recientes de Canva y Adobe coinciden en que las marcas avanzan hacia lenguajes más humanos y expresivos, con mayor protagonismo del movimiento, la textura y la narrativa cultural.

La clave está en que cada decisión creativa responda a una estrategia clara. El diseño deja de ser un recurso aislado y se convierte en una herramienta para construir sentido y conexión emocional.

3. El consumidor en red y el fin del recorrido lineal

El clásico embudo de ventas pierde vigencia frente a un consumidor que navega múltiples plataformas en simultáneo. Hoy una persona puede descubrir un producto en redes sociales, investigar en buscadores, comparar precios y concretar la compra en cuestión de minutos.

Cada canal tiene su propio lenguaje y contexto. La consistencia de marca ya no se logra repitiendo el mismo mensaje en todos los espacios, sino adaptando la comunicación sin perder identidad.

Entender el “mindset” de cada plataforma se vuelve tan importante como el mensaje en sí. Las marcas que logren interpretar estos comportamientos tendrán ventaja competitiva.

4. Mentalidad global y oportunidad argentina

La cuarta tendencia apunta a la dimensión internacional del negocio creativo. Argentina se consolida como proveedor de servicios basados en el conocimiento. Según datos de Argenconomics, entre julio de 2024 y junio de 2025 este sector exportó casi 9.700 millones de dólares, con un crecimiento interanual superior al 20%.

El desafío no es solo competir en precio, sino en valor agregado. Trabajar para distintos mercados exige comprender diferencias culturales, símbolos, referencias y expectativas propias de cada país.

La conclusión del informe es clara: las marcas que lideren en 2026 serán aquellas que integren la inteligencia artificial con criterio estratégico, construyan sistemas de identidad sólidos, comprendan la lógica de red del consumidor y operen con visión global.

En un entorno de cambio permanente, la diferenciación ya no depende solo de tener presencia, sino de construir coherencia, propósito y capacidad de adaptación.

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