Símbolo indiscutido de la gastronomía nacional, la empanada argentina combina historia, identidad regional y creatividad culinaria. Desde sus raíces coloniales hasta versiones contemporáneas, este clásico se reinventa sin perder su esencia. En esta nota, repasamos el origen de las empanadas en Argentina y compartimos una receta actual y sabrosa: empanadas de bondiola de cerdo.
El origen de las empanadas en Argentina se remonta a la época colonial, cuando los españoles trajeron consigo la tradición de las empanadas —preparaciones de masa rellena muy difundidas en la península ibérica—, a su vez influenciadas por la cocina árabe. Con el paso del tiempo, estas recetas se adaptaron a los ingredientes locales y a los hábitos de cada región del territorio argentino.
Así nacieron versiones emblemáticas como la empanada salteña, tucumana, mendocina o cordobesa, cada una con particularidades en el relleno, el tipo de cocción y el condimento. Carne vacuna, pollo, jamón y queso o humita fueron los rellenos más tradicionales. Sin embargo, la cocina argentina contemporánea ha incorporado nuevos cortes y sabores, entre ellos la bondiola de cerdo, apreciada por su terneza y jugosidad.
Receta de empanadas de bondiola de cerdo
Ingredientes (para 12 empanadas):
- 500 g de bondiola de cerdo
- 1 cebolla grande
- 1 morrón rojo
- 1 diente de ajo
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharadita de pimentón
- ½ cucharadita de comino
- Sal y pimienta a gusto
- Opcional: ají molido o un chorrito de vino blanco
- 12 tapas de empanadas
- 1 huevo (para pintar)
Preparación:
- Cortar la bondiola en cubos pequeños o desmenuzarla previamente cocida a fuego lento.
- Rehogar en una sartén la cebolla, el morrón y el ajo picados con el aceite hasta que estén transparentes.
- Agregar la bondiola y cocinar unos minutos. Condimentar con sal, pimienta, pimentón y comino. Dejar enfriar el relleno.
- Rellenar las tapas, cerrar con repulgue tradicional y colocar en una placa para horno.
- Pintar con huevo batido y hornear a 180 °C durante 20–25 minutos, hasta que estén doradas.
De esta manera, la empanada sigue contando la historia del país desde la cocina: un plato que nació del mestizaje cultural y que hoy continúa evolucionando, sin perder su lugar en la mesa argentina.
