En el Día Mundial de los Humedales, especialistas y organizaciones ambientales advierten que la protección de los glaciares resulta fundamental para asegurar el acceso al agua dulce, mitigar el cambio climático y preservar ecosistemas estratégicos en América Latina.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de los Humedales, la organización Wetlands International LAC puso el foco en la urgencia de preservar los glaciares como reservorios críticos de agua dulce y como piezas centrales del equilibrio ecológico en regiones de montaña.
La protección de los glaciares no constituye solo una acción de conservación ambiental, sino una medida esencial para garantizar la seguridad hídrica de millones de personas. Estos cuerpos de hielo funcionan como reguladores naturales del ciclo del agua, liberando caudales de manera gradual durante períodos de sequía o de escasas precipitaciones.
Gracias a este proceso, los glaciares alimentan ríos y humedales de altura, sostienen la biodiversidad y permiten el desarrollo de actividades humanas clave como la agricultura, el consumo doméstico y la generación de energía. Sin embargo, el aumento de la temperatura global y la presión de actividades industriales cercanas amenazan seriamente su integridad.
Especialistas advierten que la pérdida acelerada de masa glaciar incrementa la vulnerabilidad de las comunidades locales y altera el funcionamiento de ecosistemas asociados, como los bofedales andinos, que actúan como verdaderas esponjas naturales. Al ser considerados humedales en un sentido amplio bajo ciertos marcos de conservación, los glaciares requieren una gestión integral y coordinada.
Desde el sector ambiental remarcan la necesidad de establecer normativas más estrictas que limiten las intervenciones humanas en zonas glaciares y periglaciares. La resiliencia frente a la crisis climática dependerá, en gran medida, de la capacidad de los Estados y la sociedad civil para proteger estos depósitos estratégicos de agua dulce y asegurar recursos vitales para las futuras generaciones.
