El crédito a empresas sostuvo el financiamiento en pesos pese al freno del consumo

El crédito en pesos mostró un comportamiento dispar a comienzos de 2026: mientras los préstamos al consumo siguieron en retroceso por el aumento de la morosidad, el financiamiento a empresas logró crecer y evitó una caída general del sistema.

El mercado de crédito en pesos arrancó 2026 con señales mixtas, aunque con un sostén clave en el financiamiento al sector productivo. Según un informe de la consultora LCG, elaborado en base a datos del Banco Central, el stock total de créditos en moneda local registró en enero una suba real del 0,4% respecto de diciembre, impulsada exclusivamente por los préstamos a empresas.

Dentro del segmento corporativo, el mayor dinamismo se observó en los créditos documentados, que avanzaron un 1,1% mensual, mientras que los adelantos en cuenta corriente retrocedieron 2,7%. El dato refleja una estrategia prudente por parte de las compañías, que priorizan ordenar balances y reducir capital de trabajo antes de asumir nuevo endeudamiento.

Desde First Capital Group advirtieron que, pese a la mejora, el crecimiento interanual sigue siendo bajo si se lo compara con el tamaño reducido que mantiene la cartera comercial. En ese sentido, señalaron que el contexto de actividad moderada y la cautela empresarial continúan limitando una expansión más sólida del crédito en pesos.

En los préstamos con garantía real también se observó una evolución dispar. Los créditos hipotecarios volvieron a mostrar un desempeño positivo, con una suba del 2,9%, mientras que los prendarios acumularon su tercera caída consecutiva. La falta de condiciones macroeconómicas estables sigue siendo un obstáculo para la recuperación del financiamiento vinculado a bienes durables.

A contramano del segmento corporativo, los préstamos al consumo profundizaron su deterioro. Los créditos personales y el financiamiento con tarjetas de crédito volvieron a caer, afectados por el aumento sostenido de la morosidad de los hogares y la volatilidad de las tasas de interés. Este escenario refuerza el rol del crédito empresario como principal sostén del sistema financiero en el inicio del año.

De cara a los próximos meses, los analistas coinciden en que el crédito a empresas difícilmente se convierta en un motor fuerte de la actividad, en un contexto de crecimiento económico acotado. No obstante, su desempeño resulta clave para evitar un mayor enfriamiento del financiamiento en pesos.

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