El dólar rebota y pone en duda el negocio del carry trade

La baja de tasas y la intervención del Banco Central frenaron la caída del tipo de cambio. El mercado empieza a recalcular si sigue siendo negocio apostar al peso.
El dólar volvió a moverse después de varias semanas en baja y encendió una señal de alerta en el mercado. La combinación de tasas de interés más bajas y una fuerte compra de divisas por parte del Banco Central de la República Argentina cambió el clima financiero y reavivó la demanda de cobertura en moneda extranjera.
Luego de tocar un piso cercano a los $1.390, el tipo de cambio minorista subió hasta $1.420, mientras que el mayorista se acercó a los $1.400. Detrás de este movimiento estuvo la compra oficial de USD 208 millones, una de las más importantes del año, interpretada como una señal para frenar la apreciación del peso.
Al mismo tiempo, las tasas en pesos perdieron atractivo. Los plazos fijos ofrecen rendimientos de entre 21% y 23% anual, niveles que quedan por debajo de la inflación esperada. En este contexto, mantener inversiones en moneda local resulta menos conveniente y muchos inversores comienzan a mirar nuevamente al dólar.
Este cambio impacta directamente en el llamado “carry trade”, la estrategia que consiste en aprovechar tasas altas en pesos apostando a un tipo de cambio estable. Con rendimientos en baja y un dólar que dejó de caer, el margen de ganancia se reduce y el riesgo aumenta.
A esto se suma un dato clave: la demanda de dólares por parte del público sigue firme. Solo en febrero, las compras superaron los USD 2.300 millones, reflejando que, incluso en momentos de calma, la dolarización sigue siendo una tendencia fuerte entre los ahorristas.
Sin embargo, no todo apunta a una suba descontrolada. La llegada de la cosecha agrícola aportará mayor oferta de divisas en los próximos meses, lo que podría actuar como un freno para el tipo de cambio y evitar saltos bruscos.
De cara a lo que viene, el foco estará en la política monetaria. Si continúan bajando las tasas y crece la cantidad de pesos en circulación, la presión sobre el dólar podría intensificarse. Pero si el Gobierno logra sostener la desaceleración inflacionaria, el mercado cambiario podría mantenerse bajo control.
En ese delicado equilibrio, el carry trade deja de ser una apuesta segura y pasa a ser, cada vez más, una jugada que exige cautela.