El petróleo supera los USD 110 y presiona los combustibles en Argentina

La escalada del conflicto en Medio Oriente disparó el precio internacional del crudo y ya impacta en los surtidores locales, con subas cercanas al 9% en lo que va de marzo. El aumento suma presión sobre la inflación.

El precio internacional del petróleo volvió a subir con fuerza y superó los USD 110 por barril, impulsado por la intensificación del conflicto en Medio Oriente. Los ataques sobre infraestructura energética en la región encendieron las alarmas en los mercados y generaron temores sobre posibles interrupciones en el suministro global.

En este contexto, el barril de Brent —referencia para Argentina— se ubicó en torno a los USD 112, marcando un salto significativo en pocos días. La suba responde principalmente a los riesgos geopolíticos, especialmente tras los bombardeos iraníes sobre instalaciones clave en países productores del Golfo.

El impacto no tardó en sentirse a nivel local. En Argentina, los precios de los combustibles registraron un aumento cercano al 9% desde el inicio de la escalada del conflicto, según estimaciones privadas. Se trata de una aceleración respecto de los meses previos, en los que los ajustes venían siendo más moderados.

Detrás de este fenómeno hay una explicación directa: aunque el país cuenta con producción propia de petróleo, los precios internos están atados a las referencias internacionales. Cuando el Brent sube, las petroleras trasladan ese incremento —total o parcialmente— a los surtidores.

Además, la brecha creciente entre el Brent y el crudo estadounidense WTI refuerza esta dinámica, ya que encarece aún más el costo de referencia que utilizan las compañías que operan en el país. A esto se suman factores locales, como la actualización de impuestos y el tipo de cambio, que también influyen en el precio final.

El aumento de los combustibles tiene un efecto inmediato sobre la economía. No solo impacta en el gasto directo de los consumidores, sino que también eleva los costos de transporte y logística, lo que termina trasladándose a los precios de bienes y servicios. En otras palabras, suma presión a una inflación que ya viene elevada.

De cara a las próximas semanas, el escenario sigue siendo incierto. Analistas internacionales advierten que, mientras persistan las tensiones en Medio Oriente y no haya señales de distensión, el precio del petróleo podría mantenerse en niveles altos o incluso seguir subiendo.

En ese marco, Argentina enfrenta el desafío de contener el traslado a precios en un contexto delicado, donde cada aumento en los combustibles tiene un impacto directo en el bolsillo y en la dinámica inflacionaria general.

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