El fortalecimiento de los precios internacionales de la carne permitió que Argentina alcance un récord histórico en valor exportado durante 2025, pese a una leve caída en los volúmenes embarcados.
Durante 2025, los precios de exportación de la carne vacuna se mantuvieron elevados por la fuerte demanda internacional y la limitada oferta global. Estados Unidos, con existencias de ganado en mínimos históricos, incrementó sus importaciones, mientras que la Unión Europea también redujo su producción por altos costos, regulaciones más exigentes y problemas sanitarios. Este escenario impulsó el índice de precios bovinos de la FAO, que acumuló doce meses consecutivos de subas y alcanzó su máximo histórico.
En la Argentina, entre enero y noviembre se exportaron 789.000 toneladas de carne bovina, un 8,7% menos que en 2024, pero aún por encima del promedio de los últimos cinco años. La baja en volumen se explicó por menor producción, mayor consumo interno y una reducción de la demanda de China.
A pesar de ello, el valor exportado del complejo de carne y cueros bovinos sumó US$ 4.269 millones en once meses y se proyecta que cierre 2025 en torno a los US$ 4.600 millones, estableciendo un récord histórico en dólares corrientes.
También el complejo lácteo mostró un fuerte desempeño, con exportaciones en alza tanto en volumen como en valor, mientras que las carnes aviar y porcina registraron comportamientos más moderados.
Los cambios en los derechos de exportación, con rebajas y alícuotas cero para varios productos, fueron un factor clave para mejorar la competitividad y sostener el crecimiento de las exportaciones agroindustriales.
