Mientras el debate político se concentra en la reforma laboral y la informalidad, una encuesta internacional revela que el principal obstáculo para contratar en Argentina es la falta de trabajadores con habilidades técnicas y blandas.
El mercado laboral argentino atraviesa un escenario paradójico: el desempleo se mantiene relativamente bajo, pero las empresas formales tienen dificultades para encontrar personal capacitado. Según la última Encuesta Global de Escasez de Talento de ManpowerGroup, el 64% de los empleadores en el país asegura que no logra cubrir vacantes por falta de candidatos con las habilidades necesarias.
El dato aparece en medio de un intenso debate político sobre empleo. Mientras el gobierno de Javier Milei destaca la baja del desempleo —que ronda el 6,6% según el último dato del INDEC correspondiente al tercer trimestre de 2025— sectores opositores advierten sobre el crecimiento del trabajo informal y la precarización laboral.
Distintos análisis indican que entre el 40% y el 43% de los trabajadores ocupados no realizan aportes al sistema. Además, señalan que el empleo crece principalmente a través del cuentapropismo y del trabajo informal, mientras se reducen los puestos asalariados registrados.
En este contexto, el gobierno impulsa una reforma laboral que busca reducir los costos de contratación y flexibilizar las condiciones de empleo. Entre los cambios se incluyen un sistema alternativo de indemnización por despido, la posibilidad de ampliar la jornada laboral en algunos casos y modificaciones en convenios colectivos. La administración nacional sostiene que estas medidas permitirán reducir la informalidad y atraer inversiones.
Sin embargo, sindicatos y sectores opositores consideran que la reforma implica una pérdida de derechos laborales y advierten que podría profundizar la precarización sin resolver los problemas estructurales del mercado de trabajo.
Más allá de la discusión política, el estudio de ManpowerGroup señala que la escasez de talento es un desafío transversal para las empresas formales. Las industrias con mayores dificultades para cubrir puestos son la automotriz (83%), información (74%), tecnología y servicios de TI (72%) y hospitalidad (71%).
Entre las habilidades técnicas más difíciles de encontrar figuran la atención al cliente, el desarrollo y aplicación de modelos de inteligencia artificial y la alfabetización en IA. También existe una fuerte demanda de habilidades blandas, como adaptabilidad, trabajo en equipo, comunicación y pensamiento crítico.
Frente a este escenario, algunas empresas comenzaron a aplicar estrategias para enfrentar la falta de talento. Entre las principales medidas se destacan la capacitación de empleados actuales (upskilling y reskilling), mayor flexibilidad laboral y mejoras salariales. No obstante, el informe advierte que el 20% de las compañías aún no implementa acciones para resolver el problema.
A nivel global, la escasez de talento alcanza al 72% de las empresas. Países como Eslovaquia, Grecia y Japón presentan las mayores dificultades para encontrar personal calificado, mientras que Finlandia, Polonia y China registran menores niveles de escasez.
Especialistas coinciden en que la capacitación y la actualización de habilidades son factores clave para mejorar el acceso al empleo formal, independientemente de los cambios en la legislación laboral.
