Exar solicita ingresar al RIGI para expandir su producción de litio: impacto económico y desafíos ambientales

La empresa Exar, principal productora de carbonato de litio de Argentina, presentó su solicitud para acceder al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) con un plan de inversión superior a los u$s1.200 millones, que busca duplicar su capacidad productiva en Jujuy y fortalecer su competitividad global, en un contexto de creciente debate económico y ambiental sobre el desarrollo del litio.

La expansión del proyecto Cauchari-Olaroz marca un nuevo hito para el sector minero argentino. Exar proyecta incorporar una capacidad adicional de 45.000 toneladas anuales de carbonato de litio, lo que elevaría su producción total a unas 85.000 toneladas por año. Desde el punto de vista económico, la iniciativa representa una de las mayores inversiones mineras en curso y refuerza el rol del litio como uno de los complejos exportadores con mayor potencial de generación de divisas para el país.

El pedido de ingreso al RIGI se inscribe en una estrategia orientada a mejorar la previsibilidad macroeconómica del proyecto. La estabilidad fiscal y el acceso a divisas que ofrece el régimen son considerados claves para el financiamiento de una inversión de largo plazo y elevada escala, especialmente en un mercado internacional altamente competitivo, donde Argentina compite con países como Chile y Australia. Además, el fuerte componente de compras locales —con más del 90% de las erogaciones realizadas en el país— amplifica el impacto en la economía regional, particularmente en la provincia de Jujuy, a través del empleo y la cadena de proveedores.

Desde una perspectiva ambiental, el proyecto incorpora la implementación de tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE), un sistema que promete mayor eficiencia en el uso del recurso y una reducción significativa en el consumo de agua y energía frente a métodos tradicionales de evaporación. Este aspecto resulta central en una región donde la disponibilidad hídrica es un factor sensible y donde la actividad minera convive con comunidades locales y ecosistemas frágiles.

No obstante, el crecimiento acelerado de la producción de litio también plantea desafíos. La ampliación de la escala productiva exige controles ambientales estrictos, monitoreo permanente y transparencia en la gestión del recurso, para garantizar que los beneficios económicos no se obtengan a costa de impactos irreversibles en el territorio. En este sentido, la combinación de innovación tecnológica, regulación efectiva y diálogo con las comunidades aparece como un elemento clave para la sustentabilidad del proyecto.

En síntesis, la expansión de Exar bajo el paraguas del RIGI refleja las oportunidades y tensiones que atraviesa el desarrollo del litio en Argentina: una fuerte apuesta económica y estratégica para el país, acompañada por la necesidad de asegurar estándares ambientales y sociales acordes a la magnitud del crecimiento proyectado.

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