En Expoagro 2026, una empresa exhibió una nueva línea de heladeras y freezers con tecnología de corriente continua, diseñadas para operar sin conexión a la red eléctrica y pensadas para el campo, islas y zonas remotas.
La innovación tecnológica aplicada al agro volvió a ser protagonista en Expoagro 2026, donde se presentó una amplia gama de equipos de refrigeración autónoma orientados a cubrir necesidades en entornos sin acceso a energía convencional.
Durante la muestra, la firma exhibió distintos modelos de heladeras con freezer, freezers horizontales y verticales, diseñados para adaptarse a múltiples usos, desde establecimientos rurales hasta embarcaciones, motorhomes o casillas móviles. La versatilidad de estos equipos permite su instalación en lugares donde el acceso a electricidad es limitado o inexistente, como campos, islas o zonas alejadas.
Uno de los productos destacados fue el modelo M300, una heladera optimizada de 1,50 metros de altura, con freezer superior capaz de alcanzar los -20°C y un compartimento inferior de refrigeración que mantiene una temperatura de 2°C para uso diario. Según explicaron, el equipo se distingue por su rápida capacidad de enfriamiento y su eficiencia, gracias a mejoras en los sistemas de condensación y evaporación.
El diferencial tecnológico de esta línea radica en el uso de compresores de corriente continua, que funcionan directamente con baterías de 12 o 24 voltios, eliminando la necesidad de inversores o conexión a 220V. Esto reduce significativamente el consumo energético y permite que los equipos operen con sistemas fotovoltaicos de baja escala, logrando autonomía durante las 24 horas.
Además, la empresa ofrece un servicio integral que incluye asesoramiento técnico, esquemas eléctricos, soporte remoto y también la posibilidad de realizar la instalación en el domicilio del cliente. Según indicaron, el montaje puede completarse en apenas dos o tres horas, garantizando un funcionamiento óptimo desde el inicio.
Con soluciones orientadas a la eficiencia energética y la autonomía, este tipo de desarrollos refleja la creciente demanda del sector agropecuario por tecnologías adaptadas a condiciones rurales, donde la conectividad y el acceso a servicios básicos siguen siendo un desafío.
