En el marco de la muestra agroindustrial Expoagro, distintas instituciones del sector agropecuario presentaron un nuevo laboratorio destinado a la detección de Spiroplasma, uno de los patógenos vinculados al complejo de achaparramiento del maíz, una enfermedad que generó fuertes pérdidas productivas en la última campaña.
El nuevo equipamiento estará instalado en la Estación Experimental Agropecuaria Paraná del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y permitirá ampliar las capacidades de diagnóstico y análisis frente a una de las principales amenazas sanitarias que enfrenta hoy el cultivo en varias regiones productivas del país.
La iniciativa fue impulsada de manera conjunta por el INTA, el Gobierno de Entre Ríos, la Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias de la provincia y la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, en respuesta al impacto que el achaparramiento provocó en la campaña pasada.
Un paso clave para el diagnóstico temprano
El laboratorio estará preparado para realizar determinaciones específicas de Spiroplasma, un microorganismo transmitido por la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), insecto que actúa como vector de la enfermedad.
Contar con estos análisis permitirá confirmar con mayor precisión los casos sospechosos, generar información técnica para mejorar el manejo del cultivo y fortalecer los sistemas de monitoreo sanitario en los lotes.
Articulación público-privada
Durante la presentación, el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, señaló que el proyecto responde a una necesidad concreta del sector productivo.
Según explicó, el laboratorio fue posible gracias a una inversión privada gestionada por la Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias y la Bolsa de Cereales provincial, con respaldo institucional del gobierno y el trabajo técnico de investigadores del INTA.
En la misma línea, el director del Centro Regional Entre Ríos del INTA, Jorge Gvozdenovich, remarcó la importancia del trabajo coordinado entre instituciones públicas y privadas para fortalecer las herramientas disponibles frente a un problema que impacta directamente en la producción de maíz.
Desde el sector bursátil, el presidente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, Héctor Bolzán, destacó que mejorar las capacidades de diagnóstico es fundamental para enfrentar enfermedades como el achaparramiento y brindar respuestas concretas a productores y asesores técnicos.
La puesta en marcha de este laboratorio regional busca justamente acelerar la detección del patógeno y generar información estratégica que ayude a reducir el impacto sanitario sobre uno de los cultivos clave de la agricultura argentina.
