En un contexto de tasas bancarias prohibitivas y escaso acceso al crédito para las pymes agroexportadoras, el argentino Ignacio Arambarri creó en Estados Unidos una fintech disruptiva que ya desembolsó más de U$S 120 millones en 1.500 operaciones. Su propuesta inédita: adelantos comerciales respaldados por warrants que pueden cancelarse con contenedores o Bill of Ladings.
Con una mirada innovadora sobre el financiamiento del comercio exterior, Finanex se posiciona como una de las fintech más disruptivas del ecosistema agroexportador latinoamericano. Fundada por el argentino Ignacio Arambarri, otorga adelantos comerciales en dólares contra inventario en garantía (warrants), utilizando tecnología para evaluar información real de exportación y no solo balances históricos, como ocurre en la banca tradicional.
En la práctica, la compañía permite a pymes exportadoras obtener desembolsos en apenas dos horas, evitando los costos y demoras habituales del sistema financiero local. Además, incorpora un modelo único en el mercado: los clientes pueden cancelar los warrants entregando contenedores o Bill of Ladings (B/L), sin necesidad de inmovilizar capital en pleno ciclo exportador.
“El futuro del acceso al capital para el sector agroexportador está en integrarse a toda la cadena: warranteras, navieras, freight forwarders, importadores. Hablamos con nuestros clientes todas las semanas y participamos activamente de su operación”, explica Arambarri.
Finanex opera desde Estados Unidos y trabaja con respaldo de fondos institucionales de Venture Capital de Norteamérica, Europa, Centroamérica y Brasil, además del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). A diferencia de una entidad financiera tradicional, no capta depósitos del público ni realiza intermediación bancaria local.
El origen de la idea surgió de la experiencia del fundador importando alimentos en Estados Unidos. “Los bancos rechazaban a proveedores que exportaban productos de alta demanda, incluso con la mercadería en el mar. Era una contradicción enorme”, recuerda Arambarri.
El producto insignia lanzado en 2025 consolida esa visión: financiamiento respaldado por inventario, con cancelación en contenedores o documentos de embarque. Esto permite que el exportador utilice su propia mercadería como puente financiero, redefiniendo la lógica del crédito agroexportador.
A pesar de contar con un equipo reducido, Finanex ya colocó el 100% del capital disponible, evidenciando la fuerte demanda del sector. “Todo lo que desembolsamos se coloca de inmediato. La necesidad es real”, afirma su CEO.
Con operaciones activas en Latinoamérica y avances en Brasil, la compañía se encamina a consolidarse como un actor clave para empoderar a las pymes del agro y expandir las fronteras del financiamiento no tradicional en la región.
