Los fondos comunes de inversión en dólares superaron los US$1000 millones bajo administración y se consolidan como una alternativa simple para quienes buscan obtener renta sin complicarse eligiendo bonos por su cuenta.
En los últimos meses, cada vez más argentinos están optando por invertir sus dólares a través de fondos comunes de inversión (FCI) especializados en deuda corporativa. Estos fondos ya superan los US$1000 millones bajo administración, un fuerte crecimiento frente a los cerca de US$650 millones que manejaban en octubre.
El impulso llegó tras las elecciones y en un contexto de mayor calma cambiaria. Muchas empresas comenzaron a emitir deuda en dólares y los inversores encontraron en estos fondos una manera sencilla de participar y obtener rendimiento.
Además, desde el Gobierno se alentó a que los dólares ahorrados fuera del sistema regresen al circuito financiero. El propio ministro Luis Caputo llamó públicamente a ingresar esos ahorros a los bancos para generar más crecimiento y permitir que quienes inviertan puedan cobrar intereses en moneda dura.
¿Por qué atraen estos fondos?
- Permiten invertir en varias empresas al mismo tiempo, reduciendo riesgos.
- Son administrados por profesionales.
- Ofrecen, en general, mejor rendimiento que un plazo fijo en dólares.
- Evitan que el inversor tenga que analizar y comprar obligaciones negociables de forma individual.
Gran parte de las carteras están compuestas por empresas del sector energético. Un caso destacado es YPF, que suele tener fuerte presencia por su liquidez y acceso al mercado.
¿Qué hay que mirar antes de invertir?
Aunque son una alternativa práctica, no dejan de tener riesgo. Es importante revisar:
- La calidad crediticia de las empresas incluidas.
- El nivel de diversificación.
- Los plazos de vencimiento.
- La liquidez del fondo.
En un escenario donde hay más dólares buscando rentabilidad, estos instrumentos se posicionan como uno de los principales canales para invertir en crédito privado sin necesidad de ser un experto financiero.
