Fuertes lluvias en Tucumán: inundaciones, daños rurales y alerta por nuevos temporales

Las intensas precipitaciones en Tucumán saturaron los suelos, provocaron desbordes y afectaron la infraestructura rural. Aunque los cultivos resisten en gran parte de la provincia, productores advierten pérdidas en zonas bajas y temen nuevas lluvias.

Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas en la provincia de Tucumán comenzaron a impactar con fuerza en la actividad productiva y la infraestructura rural. Con suelos completamente saturados y lluvias acumuladas muy por encima de los promedios históricos, el escenario genera creciente preocupación entre productores y entidades del sector.

Según explicó José Frías Silva, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, en algunos puntos de la provincia se registraron precipitaciones extremas en lapsos muy cortos. “En un día llovieron 220 milímetros”, señaló, al describir una situación que se suma a semanas previas de lluvias constantes y que derivó en desbordes e inundaciones.

Uno de los casos más críticos se dio en la localidad de La Madrid, donde el avance del agua afectó áreas urbanas y obligó a evacuar familias. Si bien el nivel comenzó a descender, el impacto dejó en evidencia la fragilidad de la infraestructura frente a eventos climáticos extremos.

En el plano productivo, el panorama presenta matices. De acuerdo con los productores, una gran parte de los cultivos aún se mantiene en condiciones aceptables. “En relación con otros años estamos muy bien”, indicó Frías Silva. Sin embargo, el deterioro de caminos rurales, canales de desagüe y accesos logísticos se convirtió en el principal problema inmediato.

La acumulación de agua provocó el desborde de canales y el anegamiento de campos, dificultando el transporte y las tareas productivas. A esto se suma la incertidumbre por los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, que anticipan la posibilidad de nuevas precipitaciones en los próximos días.

Los datos oficiales reflejan la magnitud del fenómeno: en lo que va de marzo, Tucumán acumuló alrededor de 191 milímetros de lluvia, muy por encima del promedio histórico mensual de 135 milímetros. Esta situación no es aislada y se replica en otras provincias del NOA. En Metán, por ejemplo, se registraron 145 milímetros en un solo día, mientras que en Santiago del Estero el acumulado mensual ya supera ampliamente los valores normales.

Uno de los productores afectados es Ignacio Casares, de la zona de Los Andes, en el departamento Simoca. Según relató, en su establecimiento se acumularon unos 1300 milímetros en los últimos tres meses, cuando lo habitual sería entre 400 y 500 milímetros en ese período.

Casares, que produce caña de azúcar, maíz y cultivos hortícolas, estimó pérdidas de hasta un 20% en la caña en las zonas más bajas debido al anegamiento. Además, ya perdió por completo su producción de sandía y zapallo. “Cuando se moja con ese lodo ya no sirve más”, explicó.

Frente a este escenario, la Confederaciones Rurales Argentinas expresó su preocupación por el impacto de las lluvias y manifestó su apoyo a las comunidades afectadas. La entidad advirtió que la saturación de los suelos impide el normal escurrimiento del agua, lo que agrava las inundaciones y genera pérdidas productivas significativas.

Asimismo, desde la organización insistieron en la necesidad de avanzar con obras de infraestructura hídrica y mantenimiento de canales para mitigar el impacto de este tipo de eventos extremos. “La reconstrucción llevará tiempo”, señalaron, al tiempo que remarcaron la importancia de acompañar a las zonas afectadas en la emergencia.

En este contexto, Tucumán enfrenta una situación compleja: mientras los cultivos aún logran sostenerse en buena parte del territorio, la infraestructura rural y las zonas bajas ya evidencian daños, en un escenario que podría agravarse si se concretan nuevas lluvias en los próximos días.

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