El sector ganadero santafesino atraviesa un escenario complejo: a julio de 2025, el stock provincial suma 5,42 millones de cabezas, lo que implica una reducción de 137.600 animales respecto al año pasado. La pérdida más significativa se da en vientres, con un impacto directo en la base reproductiva. Sin embargo, la mayor eficiencia en la producción de terneros y la incorporación de tecnología ofrecen señales de resiliencia de cara a la recuperación.
Sequía y pérdidas acumuladas
El eslabón primario de la cadena cárnica santafesina viene de tres años muy duros. La falta de lluvias redujo la disponibilidad de forraje de calidad y obligó a muchos productores a vender anticipadamente o ajustar sus rodeos. Según datos de SENASA, la provincia registra un stock de 5.420.844 bovinos, equivalente al 12% del total nacional.
En comparación con julio de 2024, la merma es del 2,5%, lo que representa unas 137.600 cabezas menos. Dentro de ese total, los vientres —vacas y vaquillonas— cayeron en 64.700 animales, una pérdida clave para el futuro del rodeo. También se redujeron novillitos (40.300 menos) y novillos (29.500 menos).
Si se amplía el horizonte a los últimos tres años, la caída acumulada es aún más significativa: Santa Fe perdió 317.000 vacas madre y vaquillonas aptas para parir, lo que derivó en 155.800 terneros menos.
Impacto por regiones
Las mayores caídas se concentraron en el norte provincial, en departamentos como General Obligado, Vera, Nueve de Julio y San Cristóbal, donde predomina la cría bovina. Allí, la sequía dejó su huella más profunda y condiciona la capacidad de recomponer stock en el corto plazo.
En cambio, en departamentos del centro y sur santafesino, donde las actividades de recría e invernada tienen mayor peso, el retroceso fue más moderado.
Un dato alentador: más terneros con menos vacas
A pesar del menor número de vientres, los productores lograron mejorar la eficiencia reproductiva del rodeo. En 2025, Santa Fe alcanzó 1.451.979 terneros, con una relación ternero/vaca del 61,4%. Este indicador es 5,2 puntos porcentuales superior al del año pasado y 3,7 puntos más alto que el promedio histórico (2009-2024).
Este salto en productividad se explica por varios factores:
- Mejor selección de los animales que permanecen en el rodeo.
- Uso de tecnología reproductiva y sanitaria.
- Prácticas de manejo nutricional más ajustadas.
En otras palabras, con menos vacas, hoy se obtiene prácticamente la misma cantidad de terneros que hace quince años.
El desafío de la recuperación
El sector ganadero santafesino enfrenta ahora un dilema: recomponer el stock de vientres y, al mismo tiempo, responder a una demanda creciente de carne joven (novillitos), que hoy muestra precios firmes tanto en el mercado interno como en el externo.
Entre enero y julio de 2025, la faena en la provincia creció 2,7% interanual, destacándose el aumento en la categoría de novillitos.
El futuro inmediato dependerá de la evolución climática. La recomposición de rodeos exige abundante oferta forrajera de calidad y condiciones estables para incentivar a los productores a retener hembras y apostar por la cría. De esa base dependerá el potencial productivo de los próximos tres a cinco años.
