China aplicará desde enero de 2026 un nuevo esquema de salvaguardias para las importaciones de carne vacuna que limitará el crecimiento de los envíos argentinos. El país asiático estableció una cuota anual de 511.000 toneladas para la Argentina con arancel del 12,5%, mientras que los volúmenes que superen ese cupo deberán pagar un arancel adicional que eleva la carga total hasta el 55%.
El Ministerio de Comercio de China anunció la implementación de medidas de salvaguardia sobre las importaciones de carne vacuna, que comenzarán a regir el 1 de enero de 2026 y se mantendrán vigentes durante tres años, hasta el 31 de diciembre de 2028. La decisión impacta de lleno en los principales países proveedores del mercado chino, entre ellos la Argentina, Brasil y Uruguay.
La resolución es el resultado de una investigación iniciada el 27 de diciembre de 2024, que analizó el crecimiento de las importaciones de carne bovina y su efecto sobre la industria local china. Según informó la agencia oficial Xinhua, el esquema se instrumentará a través de contingentes arancelarios por país, con penalidades severas para los envíos que excedan los límites establecidos.
Qué cupo tendrá la Argentina
De acuerdo con la disposición oficial, la Argentina podrá exportar hasta 511.000 toneladas anuales de carne vacuna al mercado chino con el arancel habitual del 12,5%. Sin embargo, cualquier volumen que supere ese cupo quedará alcanzado por un arancel total del 55%, lo que virtualmente desalienta los embarques adicionales.
El volumen asignado se encuentra en línea con los envíos actuales. Según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), entre enero y noviembre de 2025 se exportaron 453.860 toneladas a China, un nivel inferior a los máximos históricos alcanzados en campañas anteriores. No obstante, la nueva regulación limita las posibilidades de expansión futura en el principal destino de la carne argentina.
Brasil, Uruguay y otros proveedores también bajo control
Brasil recibió el mayor cupo, con 1,1 millones de toneladas anuales, mientras que Uruguay podrá exportar hasta 324.000 toneladas. En tanto, Australia y Estados Unidos quedaron alcanzados por límites de 200.000 y 164.000 toneladas, respectivamente.
Las autoridades chinas indicaron que los cupos se ampliarán gradualmente cada 12 meses, al tiempo que las salvaguardias se irán flexibilizando de manera progresiva, aunque sin precisar los porcentajes de alivio arancelario.
Por qué China tomó esta decisión
El Ministerio de Comercio de China justificó la medida en la caída sostenida de los precios internos de la carne vacuna, producto de un exceso de oferta y de una demanda más débil en el contexto de la desaceleración económica del país asiático.
En paralelo, las importaciones crecieron con fuerza durante los últimos años, consolidando a China como el principal destino mundial para exportadores como Argentina, Brasil, Uruguay, Australia y Estados Unidos. Según la investigación oficial, este incremento de las compras externas afectó negativamente a la producción local, motivando la aplicación de las salvaguardias.
El estudio abarcó carne vacuna fresca y congelada, con y sin hueso, y concluyó que era necesario limitar el ingreso de producto importado para proteger a la industria china.
Impacto para la cadena cárnica argentina
La decisión representa un desafío estratégico para la industria frigorífica argentina, que en los últimos años encontró en China su principal mercado de volumen. Con cupos más estrictos y aranceles prohibitivos para los excedentes, el sector deberá optimizar destinos, mejorar el mix de productos y avanzar en la diversificación de mercados para sostener el ingreso de divisas.
