Golpe al mercado: Argentina concretó una inédita venta de trigo a Estados Unidos por competitividad de precios

Un molino de Florida negoció la compra de unas 40.000 toneladas de trigo argentino, un destino históricamente impensado para el cereal local. El negocio se explica por el fuerte diferencial de precios frente al trigo estadounidense.

El mercado granario recibió una sorpresa poco habitual: la Argentina logró cerrar una venta de trigo hacia Estados Unidos, uno de los mayores productores y exportadores mundiales del cereal. La operación, considerada inédita por operadores del sector, tuvo como destino un molino ubicado en Florida y habría involucrado unas 40.000 toneladas, según fuentes comerciales.

El negocio se concretó en un contexto de abundante oferta local y valores altamente competitivos del trigo argentino, que terminó posicionándose por debajo del cereal estadounidense incluso después de sumar costos logísticos y arancelarios.

De acuerdo con reconstrucciones del mercado, la mercadería fue negociada por un consorcio exportador —en el que habría participado Cargill, aunque la empresa evitó realizar comentarios— y tendría como destino el molino Ardent Mills, en Tampa, una planta diseñada para operar con trigo importado.

El precio, la clave del negocio

El analista granario Javier Preciado Patiño explicó que la operación responde esencialmente a una cuestión económica: el trigo argentino se ubica apenas por encima de los US$200 por tonelada, mientras que en el sudeste estadounidense los costos internos encarecen el abastecimiento.

Con valores FOB cercanos a US$210-220 por tonelada, más flete y aranceles, el cereal argentino llegó a destino con un costo estimado de entre US$269 y US$299 por tonelada, competitivo frente al tradicional trigo Hard Red Winter (HRW) estadounidense, que se movía en torno a US$280-287.

Ese diferencial permitió que el importador optara por abastecerse desde Sudamérica en lugar de comprar producción local.

Un negocio puntual, no estructural

Pese al impacto inicial, operadores relativizaron el alcance del movimiento. En el mercado consideran que se trata de una oportunidad coyuntural vinculada a la dinámica de precios internacionales y a la suba de los futuros en Kansas, más que a un cambio estructural en los flujos comerciales.

Incluso advirtieron que la operación podría modificarse o cancelarse si cambian las condiciones del mercado, mediante acuerdos comerciales conocidos como washout, habituales cuando se alteran los valores pactados.

La noticia, sin embargo, tuvo efectos inmediatos en las cotizaciones, ya que los futuros reaccionaron rápidamente al arbitraje generado por la operación.

Exceso de oferta y búsqueda de nuevos destinos

El trasfondo del negocio está directamente ligado al volumen disponible en la Argentina. Tras una cosecha cercana a los 27-28 millones de toneladas, el país enfrenta un importante excedente exportable que obliga a ampliar mercados y competir agresivamente en precios.

Gran parte del trigo disponible presenta niveles de proteína más bajos, lo que impulsa su colocación en destinos alternativos y usos diversos, incluidos segmentos forrajeros.

En esa estrategia de diversificación, la exportación argentina ya muestra destinos relevantes como Bangladesh, Indonesia, Vietnam, Argelia, Marruecos, China y Tailandia, con embarques comprometidos por millones de toneladas.

Según estimaciones privadas, el saldo exportable teórico ronda las 22 millones de toneladas, un volumen que exige rapidez comercial y oportunidades puntuales como la detectada en Estados Unidos.

Una ventana comercial inesperada

Durante los últimos meses, el trigo argentino llegó a cotizar hasta US$50 por tonelada por debajo del estadounidense y también del francés en valores FOB, lo que abrió nichos comerciales poco habituales.

En ese contexto, la venta a Florida refleja cómo la combinación de abundancia productiva local y altos costos logísticos internos en determinadas regiones norteamericanas puede generar oportunidades inesperadas.

Compartir