Con cuatro focos activos de incendios forestales en la Patagonia y miles de hectáreas arrasadas, el Gobierno nacional prevé para 2026 un recorte presupuestario del 71,6% en las políticas de prevención y combate del fuego, una decisión que genera fuerte preocupación ambiental y social.
Los incendios continúan avanzando en el sur argentino, con especial gravedad en la provincia de Chubut, donde el fuego ya consumió unas 12.000 hectáreas en la zona de El Hoyo y obligó a evacuar a 17 familias. También se registran focos activos en el Parque Nacional Los Alerces, en Neuquén y en áreas rurales cercanas a Puerto Patriada.
Según un informe de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), el Servicio Nacional de Manejo del Fuego dejó sin ejecutar el 25% de su presupuesto en 2025, lo que equivale a casi $20.000 millones que no fueron destinados a prevención ni a respuesta temprana.
La situación podría agravarse en 2026: la Ley de Presupuesto aprobada por el Congreso proyecta una caída real del 71,6% en los fondos para manejo del fuego respecto de 2025 y un nivel 68,9% inferior al de 2023. Esto reducirá drásticamente horas de vuelo, sistemas de alerta temprana, infraestructura, equipamiento y capacitación de brigadistas.
Desde la FARN advierten que el ajuste profundiza una lógica reactiva frente a los incendios. “Se actúa cuando el daño ya es irreversible, sin atacar las causas estructurales vinculadas al uso del suelo y al cambio climático”, señaló Ariel Slipak, coordinador del área de Investigación de la fundación.
Más de 20 organizaciones ambientales alertaron que los incendios en la Patagonia son una expresión directa de la crisis climática global, agravada por la inacción estatal, la disolución del Fondo Nacional de Manejo del Fuego y la ausencia de delitos ambientales en el Código Penal argentino.
