Tras los incendios rurales que ya arrasaron más de 130.000 hectáreas en el oeste y sur de La Pampa, productores y entidades agropecuarias intensificaron gestiones para obtener ayuda financiera. En ese marco, el Banco Nación evalúa líneas de crédito especiales, mientras avanzan los relevamientos de daños y crece el pedido de declarar la emergencia agropecuaria
La situación que atraviesa gran parte de la provincia de La Pampa es crítica. Los incendios rurales, potenciados por la sequía, las altas temperaturas y los fuertes vientos, provocaron la quema de más de 130.000 hectáreas de campos y pastizales, afectando severamente a zonas ganaderas del centro, sur y oeste provincial.
Ante este escenario, productores y entidades rurales activaron gestiones ante el Banco de la Nación Argentina para reclamar asistencia financiera urgente. Según trascendió, la entidad bancaria se encuentra analizando la implementación de una línea crediticia especial para productores damnificados, cuyos detalles podrían conocerse en los próximos días.
“El Banco está trabajando internamente para asistir a los productores con una línea especial. En la semana tendremos más novedades”, señalaron fuentes cercanas a la entidad.
Impacto desigual y fuerte daño en zonas ganaderas
El impacto de los incendios no fue uniforme en todo el territorio pampeano. Así lo explicó Juan Cruz Cabral, director del Distrito 5 de la Sociedad Rural Argentina (SRA), quien destacó las marcadas diferencias entre la región agrícola del norte y este y las zonas ganaderas del centro, sur y oeste, donde el daño fue mucho más severo.
“Hay productores con más del 50% de afectación y otros con daños menores, pero el porcentaje no siempre refleja el impacto económico real”, explicó Cabral. En muchos casos, el fuego avanzó sobre pastizales naturales, alambrados, mangas e infraestructura clave, dejando a los establecimientos sin base forrajera ni capacidad operativa para manejar la hacienda.
Pérdida de forraje e infraestructura
Uno de los puntos más preocupantes es la destrucción total de la base forrajera, incluso del banco de semillas de los pastos naturales. “No es una quema planificada: en estos incendios se pierde todo, y el rebrote no es el mismo”, advirtió el dirigente rural.
Además, se registraron casos de pérdida de hacienda y miles de hectáreas afectadas por productor, lo que genera situaciones productivas y financieras extremadamente delicadas en un contexto de escasas reservas forrajeras y falta de lluvias.
Gestiones ante el gobierno provincial
En paralelo a las conversaciones con el Banco Nación, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) también avanzó con reclamos ante el gobierno provincial. Su vicepresidente segundo, Marcelo Rodríguez, confirmó contactos con la ministra de la Producción pampeana, Fernanda González, para exponer la magnitud de los daños.
Desde el Ejecutivo provincial se comprometieron a evaluar alternativas de asistencia crediticia y avanzar con los relevamientos necesarios para una eventual declaración de emergencia agropecuaria, lo que permitiría acceder a alivios impositivos y herramientas financieras.
Asimismo, se analizan medidas de alivio inmediato, como la liberación del costo de las guías de traslado de hacienda para productores que debieron mover animales tras perder sus campos.
Si bien las temperaturas bajaron en los últimos días, el sistema productivo pampeano permanece en estado de alerta, con daños profundos que demandarán apoyo sostenido para la recuperación.
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