Incendios en la Patagonia: el Gobierno declaró la Emergencia Ígnea en Santa Cruz y ya son cuatro los parques nacionales amenazados

En el marco de la ola de incendios forestales que azota a la Patagonia, el Gobierno Nacional incluyó a Santa Cruz dentro de la Emergencia Ígnea. La decisión se formalizó mediante un DNU y responde al avance del fuego sobre áreas protegidas, con cuatro parques nacionales afectados en simultáneo.

El Gobierno Nacional declaró a la provincia de Santa Cruz como zona de desastre por incendios forestales y la incorporó formalmente a la Emergencia Ígnea que rige en la Patagonia. La medida fue oficializada este lunes a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 80/2026, firmado por el presidente Javier Milei y los ministros del Gabinete.

La decisión amplía el alcance del DNU 73/2026, que ya había establecido la emergencia en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, siendo Chubut la jurisdicción más castigada por el avance del fuego.

En el caso de Santa Cruz, el decreto contempla los incendios activos en el Parque Nacional Los Glaciares, uno de los principales patrimonios naturales del país. El texto oficial advierte que los focos ígneos provocan “consecuencias ambientales, económicas y sociales nocivas para el patrimonio natural protegido y las poblaciones cercanas”, lo que justifica la adopción de medidas excepcionales y urgentes.

Según el último reporte de la Administración de Parques Nacionales (APN), actualmente hay incendios activos que afectan de manera simultánea a cuatro parques nacionales en distintos puntos del país. La situación más crítica se registra en el Parque Nacional Los Alerces, donde el fuego ya consumió más de 45.000 hectáreas.

La simultaneidad de focos en las zonas Norte y Centro del parque obligó a un despliegue masivo de recursos humanos y logísticos. En el operativo participan 247 trabajadores de la APN en coordinación con la Agencia Federal de Emergencias (AFE), junto con 265 efectivos provinciales. Además, se mantienen en alerta otros 300 brigadistas de distintas regiones del país para garantizar recambios en la primera línea de combate.

Como parte de las medidas operativas, las autoridades dispusieron el cierre de la Portada Norte del parque y la restricción total del uso náutico en el lago Futalaufquen. En paralelo, se desplegaron 20 medios aéreos en las zonas más comprometidas para reforzar las tareas de extinción.

La AFE, dependiente del Ministerio de Seguridad, asumió la coordinación general de todas las acciones de respuesta en el marco de la emergencia ígnea. El decreto enumera una serie de factores que agravan la situación: sequía prolongada, actividad eléctrica que generó nuevos focos, temperaturas por encima de los promedios estacionales, vientos intensos y baja humedad relativa.

Ante este escenario, el Gobierno argumentó que la capacidad de respuesta ordinaria fue superada por la magnitud del fenómeno, razón por la cual el DNU se dictó al amparo del artículo 99, inciso 3, de la Constitución Nacional, que habilita medidas excepcionales cuando no es posible seguir el trámite legislativo habitual.

La normativa se apoya en la Ley de Manejo del Fuego N° 26.815 y en la Ley N° 27.287, que facultan al Estado a declarar emergencias y coordinar acciones entre organismos nacionales, provinciales y municipales. En ese marco, los vehículos oficiales afectados al operativo cuentan con prioridad absoluta de paso en las zonas donde trabajan los equipos de extinción.

Con la incorporación de Santa Cruz, la emergencia ígnea se extiende a gran parte de la Patagonia, en un contexto marcado por condiciones climáticas adversas y un riesgo elevado para áreas naturales protegidas de alto valor ambiental.

Compartir