Aunque hoy es un postre habitual en cocinas de todo el mundo, la tarta de manzana tiene un origen antiguo ligado a Europa medieval. Su sencillez, sabor y versatilidad han permitido que atraviese generaciones hasta convertirse en una receta imprescindible que cualquiera puede preparar en casa.
Un dulce con raíces medievales
El origen de la tarta de manzana se remonta a la Europa del siglo XIV. Una de las primeras recetas documentadas aparece en Inglaterra en 1381, donde ya se combinaban manzanas con especias, higos y peras, envueltas en una masa rudimentaria. En aquella época, el azúcar era un bien escaso y caro, por lo que el dulzor provenía principalmente de la fruta.
Con el paso del tiempo, la receta se fue adaptando a los productos locales y a los gustos de cada región. En Francia surgieron versiones más refinadas, como la tarte Tatin, mientras que en Alemania y los Países Bajos se popularizaron tartas más altas y especiadas. Siglos después, la emigración europea llevó la tarta de manzana a Estados Unidos, donde acabó convirtiéndose en un símbolo de la cocina casera y tradicional.
Hoy, la tarta de manzana representa algo más que un postre: es sinónimo de hogar, tradición y cocina compartida.
Receta clásica de tarta de manzana para hacer en casa

Ingredientes (6–8 personas):
- 1 lámina de masa quebrada u hojaldre
- 4–5 manzanas (tipo reineta o golden)
- 100 g de azúcar
- 50 g de mantequilla
- 1 cucharadita de canela
- Zumo de medio limón
- 1 huevo (opcional, para pintar)
- 2 cucharadas de mermelada de albaricoque (opcional)
Preparación:
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Pelar las manzanas, retirar el corazón y cortarlas en láminas finas. Rociarlas con el zumo de limón para evitar que se oxiden.
- Extender la masa en un molde para tarta y pinchar la base con un tenedor.
- Colocar las manzanas en forma de abanico sobre la masa.
- Espolvorear el azúcar y la canela, y repartir la mantequilla en pequeños trozos por encima.
- Hornear durante 35–40 minutos, hasta que la masa esté dorada y las manzanas tiernas.
- Al sacar del horno, pincelar con la mermelada calentada para darle brillo (opcional).
- Dejar templar y servir sola o acompañada de helado o nata.
Un postre que nunca pasa de moda
Desde las mesas medievales hasta los hornos modernos, la tarta de manzana ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia. Su historia y su sabor explican por qué sigue siendo, siglos después, uno de los dulces más queridos del mundo. 🍎🥧
