Las pymes industriales profundizan su caída y advierten por el impacto del modelo económico en el empleo

Con diez trimestres consecutivos de contracción, las pequeñas y medianas industrias alertan que la apertura importadora y la presión de costos están erosionando su participación de mercado y poniendo en riesgo uno de los principales motores del empleo en la Argentina.

Las pequeñas y medianas empresas industriales atraviesan uno de los períodos más prolongados de deterioro de actividad de las últimas décadas. Según datos de la Fundación Observatorio PyME, el sector acumula diez trimestres consecutivos de caída en la producción y una pérdida sostenida de empleo, en un contexto marcado por el aumento de importaciones, principalmente desde China, y por un escenario macroeconómico adverso.

El informe correspondiente al tercer trimestre de 2025 muestra que el 37% de las pymes industriales perdió participación de mercado frente a productos importados, el nivel más alto de toda la serie histórica. En seis sectores clave —alimentos, textiles, madera, químicos, metalmecánica y otras manufacturas— China aparece como la principal amenaza competitiva, muy por encima de otros orígenes.

El retroceso productivo no es neutro en términos sociales. Las pymes industriales concentran cerca del 70% del empleo formal del sector manufacturero y tienen una fuerte presencia territorial. En el último año, el empleo pyme cayó 4,6%, con mayor impacto en las firmas más pequeñas, que cuentan con menos herramientas financieras para absorber shocks de costos y caída de ventas.

A la presión importadora se suma un fuerte aumento de costos internos: el 81% de las empresas declaró incrementos que no logra trasladar plenamente a precios, lo que comprime márgenes y tensiona la cadena de pagos. Más de la mitad de las pymes enfrenta retrasos en los cobros y el 35% reconoce dificultades para cumplir con obligaciones financieras y tributarias.

Desde sectores empresariales críticos del rumbo oficial señalan que atribuir el fenómeno exclusivamente a China omite el rol de la política económica local, marcada por la apertura comercial acelerada, el ajuste fiscal y la caída del mercado interno impulsados por el gobierno de Javier Milei y el ministro Luis Caputo. En ese marco, advierten que el riesgo no es solo industrial, sino laboral: menos pymes activas implica menos empleo, menor entramado productivo y mayor fragilidad social.

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