Una resolución de la ARCA prorrogó por un año el beneficio que permite a microempresas y pymes computar parte del impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios a cuenta de las contribuciones patronales.
Las pequeñas y medianas empresas de Argentina contarán con un nuevo alivio fiscal durante 2026. A través de la Resolución General 5817, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) prorrogó el beneficio que permite computar parte del impuesto al cheque como pago a cuenta de las contribuciones patronales al sistema previsional.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, extiende por todo el próximo año un régimen vigente desde 2023. En concreto, las empresas alcanzadas podrán imputar hasta el 30% del impuesto sobre los Débitos y Créditos Bancarios para cancelar hasta el 15% de las contribuciones patronales con destino al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), correspondientes a los salarios pagados en el mismo período.
Para acceder al beneficio, los empleadores deben estar registrados como microempresas bajo la Ley 25.300 y contar con la caracterización correspondiente en el Sistema Registral. El cómputo se realiza al momento de confeccionar la declaración jurada mensual, informando el importe del impuesto al cheque que se desea aplicar como pago a cuenta, sin posibilidad de utilizar saldos de otros períodos.
El impacto potencial de la prórroga es significativo. Según datos oficiales, en el país existen más de 522.000 empleadores con personal registrado y cerca del 84% tiene hasta 10 empleados. Este universo de microempresas concentra a más de 1,1 millón de trabajadores, aunque no todas están inscriptas bajo el régimen Pyme y, por lo tanto, no todas pueden acceder al beneficio.
La extensión del mecanismo busca aliviar la carga tributaria sobre los empleadores más pequeños, mejorar su liquidez y sostener el empleo formal en un contexto de alta presión impositiva y costos crecientes.
