Fresco, equilibrado y con un contraste perfecto entre lo dulce y lo ácido, el lemon pie es uno de los postres más queridos en todo el mundo. Su origen se remonta a la repostería europea y norteamericana, y hoy sigue conquistando mesas gracias a su sabor inconfundible y a recetas cada vez más simples para prepararlo en casa.
El lemon pie —también conocido como lemon meringue pie— tiene sus raíces en la cocina europea, donde el uso del limón como ingrediente principal en postres se popularizó a partir del siglo XVIII. Con el tiempo, la receta viajó a Estados Unidos, donde se consolidó la versión más conocida: una base crujiente, un relleno cremoso de limón y una cubierta de merengue suave y ligeramente dorado.
Su éxito radica en el equilibrio. La acidez del limón aporta frescura, mientras que el azúcar y la textura cremosa del relleno lo convierten en un postre ligero pero lleno de carácter. Además, su versatilidad permite adaptarlo: con merengue italiano, crema batida o incluso versiones más rápidas sin horno.
Hoy, el lemon pie es protagonista tanto en pastelerías tradicionales como en cocinas caseras, especialmente porque no requiere técnicas complejas. A continuación, una receta simple para disfrutar este clásico en casa.

Receta simple de Lemon Pie
Ingredientes
- 200 g de galletas dulces (tipo María o similar)
- 100 g de manteca derretida
- 1 lata de leche condensada
- 3 yemas de huevo
- Jugo de 2 a 3 limones
- Ralladura de limón (opcional)
- 3 claras de huevo
- 6 cucharadas de azúcar
Preparación
- Base: Triturar las galletas y mezclarlas con la manteca derretida. Presionar la mezcla en un molde y llevar al horno a 180 °C por 10 minutos. Dejar enfriar.
- Relleno: Mezclar la leche condensada con las yemas y el jugo de limón hasta obtener una crema espesa. Volcar sobre la base ya fría.
- Merengue: Batir las claras a punto nieve e incorporar el azúcar de a poco hasta lograr un merengue firme.
- Armado: Cubrir el relleno con el merengue y llevar al horno unos minutos hasta dorar ligeramente, o usar soplete.
- Reposo: Dejar enfriar y refrigerar antes de servir.
Clásico y refrescante, el lemon pie demuestra que la historia y la simpleza pueden convivir en un mismo plato, manteniéndose vigente generación tras generación. 🍋🥧
