Jan de Nul, DEME y DTA Engenharia presentaron ofertas para administrar y dragar la Vía Navegable Troncal, por donde circula el 80% del comercio exterior argentino. El proceso, que prevé inversiones por más de US$10.000 millones, avanza entre elogios oficiales y fuertes cuestionamientos ambientales y políticos.
El Gobierno nacional confirmó que tres empresas internacionales se presentaron en la licitación para la gestión, dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal, el sistema fluvial estratégico por donde sale la mayor parte de las exportaciones agroindustriales del país.
Las compañías oferentes son la belga Jan de Nul, la también belga Dredging Environmental & Marine Engineering (DEME) y la brasileña DTA Engenharia.
Finalmente, no hubo participación de empresas estadounidenses, pese a que se esperaba su interés en el proceso.
Concesión por 25 años y más de US$10.000 millones
La licitación contempla una concesión por 25 años, con una inversión estimada superior a los US$10.000 millones. El contrato estará a cargo del sector privado, a riesgo empresario y sin aval del Estado.
El proceso se estructura en tres sobres:
- Sobre 1: antecedentes operativos y capacidad técnica y financiera.
- Sobre 2: plan de trabajo (equipamiento, metodología y recursos humanos).
- Sobre 3: oferta económica, que tendrá el mayor peso en la evaluación para asegurar la tarifa más competitiva.
La vía —conocida también como Hidrovía Paraná-Paraguay— es considerada una de las rutas fluviales más relevantes del mundo y canaliza cerca del 80% del comercio exterior argentino, además de cargas de países vecinos.
Respaldo oficial
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó en redes sociales el carácter “participativo y transparente” de la licitación, señalando el respaldo de entidades como la Sociedad Rural, la Bolsa de Comercio de Rosario, la Unión Industrial Argentina y cámaras del sector portuario.
Por su parte, el titular de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, celebró la cantidad de oferentes: “Dos era un gran número, tres es un lujo”, afirmó.
Cuestionamientos ambientales y denuncias
El proceso, sin embargo, estuvo atravesado por fuertes críticas. Durante la audiencia pública previa, distintos actores señalaron la falta de un estudio de impacto ambiental acorde a la magnitud de la obra, especialmente ante la intención de profundizar el dragado a 40 pies.
El presidente del Consejo Portuario Argentino (CPA), José María Lojo, presentó una denuncia penal contra funcionarios de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, el ministro Caputo y el presidente Javier Milei.
También el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales cuestionó el proyecto, al advertir que profundizar el canal sin un análisis ambiental integral podría generar efectos perjudiciales sobre el ecosistema y que la obra no resolvería problemas estructurales de calado en contextos de bajante.
En el plano político, el diputado nacional Jorge Taiana presentó un pedido de informes en la Cámara baja para que el Poder Ejecutivo brinde detalles sobre aspectos económicos, técnicos, ambientales y de competencia vinculados al proceso.
Infraestructura estratégica en debate
La Vía Navegable Troncal es considerada clave para la competitividad del complejo agroexportador argentino. Su modernización promete reducir costos logísticos y mejorar la eficiencia operativa, pero el debate gira en torno a los impactos ambientales, la transparencia del proceso y el rol de las provincias ribereñas en la fiscalización.
Con las ofertas ya presentadas, el Gobierno avanzará en la evaluación técnica y económica para adjudicar una de las concesiones más relevantes de la infraestructura logística nacional, en un contexto donde la hidrovía vuelve a ocupar el centro de la agenda política y productiva.
