Las precipitaciones registradas entre el 5 y 6 de marzo dejaron acumulados importantes y muy desparejos en la provincia de Córdoba, con los mayores registros concentrados en el norte y noroeste, según reportó la Bolsa de Cereales de Córdoba.
De acuerdo con la red de estaciones meteorológicas de la entidad, las lluvias podrían generar demoras en la cosecha de girasol, que actualmente presenta un avance cercano al 50%, principalmente en zonas donde los suelos quedaron saturados.
Sin embargo, el panorama es positivo para otros cultivos de verano. Los aportes de agua resultan beneficiosos para el maní y la soja, que atraviesan etapas críticas de definición de rendimiento.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional indicaron que las condiciones de inestabilidad podrían continuar en los próximos días, por lo que no se descartan nuevos eventos de lluvia en la región.
En este contexto, el seguimiento de las condiciones climáticas será clave para evaluar el impacto en las labores de cosecha y en el potencial productivo de los cultivos estivales.
