Los ciberataques se ensañan con las pymes y explotan su mayor debilidad: el factor humano

El avance del ransomware, el hacktivismo y la inteligencia artificial aplicada al crimen digital convierte a las pequeñas y medianas empresas en el principal blanco del ciberdelito: más del 80% de los ataques de ransomware las afecta y el error humano está detrás del 60% de las filtraciones de datos.

La ciberseguridad dejó de ser un problema técnico para convertirse en un eje estratégico crítico para la supervivencia de las organizaciones, especialmente de las pymes. Así lo advierte el Anuario 2025 de Ciberseguridad, que expone un escenario de amenazas cada vez más sofisticadas y difíciles de contener.

El informe señala que el crecimiento del ransomware, el hacktivismo, la ciberguerra y el uso malicioso de la inteligencia artificial están redefiniendo el mapa del riesgo digital. Las pymes, con menores recursos y baja madurez en seguridad, concentran más del 80% de los ataques de ransomware a nivel global.

El factor humano aparece como el principal punto de entrada de los incidentes: el uso intensivo de dispositivos móviles, la falta de concientización, credenciales débiles y errores operativos explican hasta el 95% de los incidentes de seguridad. A esto se suma la escasez mundial de profesionales especializados, que limita la capacidad de prevención y respuesta.

La inteligencia artificial potencia fraudes, phishing e ingeniería social a una escala sin precedentes, pero también se consolida como una herramienta clave para la defensa, mediante automatización, detección temprana y respuesta en tiempo real. En este contexto, modelos como Confianza Cero, la protección de la cadena de suministro, la seguridad en entornos multi-nube y la ciber resiliencia emergen como prioridades estratégicas.

De cara a 2026, el informe advierte que la prevención ya no es suficiente: las organizaciones deben prepararse para detectar, responder y recuperarse rápidamente de ataques inevitables. Integrar la ciberseguridad con la continuidad del negocio y transformar la cultura interna será decisivo para reducir impactos y preservar la confianza de clientes y socios.

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