Maíz temprano: arranca la cosecha con rindes de hasta 125 qq/ha y expectativas récord en el centro norte de Santa Fe

Durante la semana se registraron lluvias que oscilaron entre los 10 y 40 milímetros, con mayores acumulados en el departamento General Obligado

En el caso del maíz temprano, los lotes de primera mantuvieron estados de bueno a muy bueno, e incluso excelentes en numerosos casos. La combinación de buena disponibilidad hídrica, genética adecuada y estrategias de fertilización nitrogenada post emergencia permitió que los cultivares expresaran todo su potencial productivo. Además, no se registraron problemas sanitarios relevantes, ni presencia significativa de plagas o enfermedades.

Continuó con intensidad el proceso de picado y embolsado para autoconsumo, especialmente en zonas vinculadas a las cuencas lecheras y establecimientos ganaderos. Los rendimientos oscilaron entre 12 y 13 m/bolsa/ha, con valores frecuentes de 15 a 16 m/bolsa/ha y máximos de hasta 18 m/bolsa/ha, obteniéndose reservas forrajeras de buena a muy buena calidad.

El informe también reflejó avances en otros cultivos. En girasol, la cosecha continuó de manera irregular por las lluvias, con rindes que se ubicaron entre 20 y 24 qq/ha, máximos de 28 a 30 qq/ha y picos de 38 a 40 qq/ha en lotes destacados. La presión de aves fue menor y en algunos casos se aplicaron herbicidas para acelerar el secado y reducir pérdidas.

La soja temprana mostró una evolución muy favorable, con buena estructura, altura y masa foliar, cerrando entresurcos e iniciando la floración sin inconvenientes, favorecida por condiciones ambientales estables.

En cuanto al algodón, la superficie implantada fue entre un 22 y un 24 % menor a la campaña anterior, afectada por las lluvias y por la decisión de los productores de optar por cultivos más rentables.

El sorgo granífero alcanzó un avance de siembra del 99 %, aunque con una superficie final estimada 10 % inferior a la del ciclo previo, debido a los pobres resultados obtenidos en la campaña anterior por el déficit hídrico.

Para la soja de segunda, la intención de siembra se mantuvo en torno a las 600.000 hectáreas, logrando finalmente implantarse unas 595.000 ha. El cultivo presentó buena germinación y desarrollo, aunque el proceso se vio demorado por las últimas precipitaciones.

Por último, el maíz tardío muestra un fuerte crecimiento en superficie: se proyectan 90.000 ha, un 22 % más que el ciclo anterior. Al cierre del informe, la siembra alcanzaba el 80 %, con un avance intersemanal de 10 puntos porcentuales, también condicionado por las lluvias.

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