El mercado de maquinaria agrícola arrancó 2026 con menor dinamismo y señales de cautela, según Acara. Sin embargo, el clima de negocios generado en Expoagro abre expectativas de recuperación a partir de marzo, impulsada por el financiamiento y la campaña agrícola.
El mercado de maquinaria agrícola inició 2026 con un freno en su ritmo de crecimiento, reflejado en una caída de los patentamientos y en una mayor cautela por parte de fabricantes, concesionarios y productores. Así lo indicó el último informe de la División de Maquinaria Agrícola de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), que mostró un retroceso interanual en febrero y un cierre levemente negativo en el primer bimestre.
Durante febrero se patentaron 360 unidades entre cosechadoras, tractores y pulverizadoras, lo que representó una baja del 10,7% frente al mismo mes de 2025 y una caída del 27,1% respecto de enero. De esta manera, el acumulado del primer bimestre alcanzó las 854 unidades, un 2,3% menos que en igual período del año pasado.
Desde la entidad señalaron que “febrero le puso el freno de mano al arranque del año”, evidenciando un cambio de tendencia en comparación con el dinamismo observado en el inicio de 2025.
En línea con este diagnóstico, desde la industria remarcan un clima de prudencia. El director ejecutivo de la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores y otros Equipamientos Agrícolas e Industriales (AFAT), Leandro Brito Peret, sostuvo que el comienzo del año fue más moderado de lo esperado. “Preferimos la prudencia al optimismo”, afirmó, al tiempo que destacó que las decisiones de inversión del sector dependen en gran medida del contexto económico.
No obstante, el ejecutivo reconoció un cambio en las expectativas tras el desarrollo de Expoagro. Según describió, la muestra evidenció un mayor movimiento comercial, con fuerte presencia en los stands y consultas en entidades financieras. “Hubo muchas averiguaciones y filas en los bancos”, indicó.
Aun así, advirtió que el impacto concreto de estas intenciones de compra se reflejará recién en los próximos meses. Como es habitual, las operaciones iniciadas en ferias suelen materializarse entre abril y mayo, cuando se traducen en ventas efectivas.
El desempeño por segmentos mostró comportamientos dispares. Las cosechadoras se mantienen como el rubro más sólido, con 54 unidades patentadas en febrero. Aunque registraron caídas mensual e interanual, el acumulado anual sigue siendo positivo.
En contraste, los tractores evidenciaron una mayor desaceleración, con 294 unidades patentadas, lo que implicó bajas del 25,6% respecto de enero y del 5,2% en la comparación interanual. Este comportamiento refleja decisiones de inversión en pausa, a la espera de definiciones sobre producción, precios y financiamiento.
El caso más crítico fue el de las pulverizadoras, con apenas 12 unidades patentadas en febrero, lo que marcó una caída del 69,2% mensual y del 62,5% interanual. Según el informe, se trató del peor registro desde la pandemia, en un segmento que atraviesa un escenario altamente competitivo.
Uno de los factores clave para la recuperación del mercado será el acceso al financiamiento. Desde el sector subrayan que la venta de bienes de capital está directamente vinculada a la disponibilidad de crédito: cuando existen líneas accesibles, la inversión se reactiva; de lo contrario, el mercado pierde dinamismo.
Además, Brito Peret advirtió sobre dificultades para medir con precisión el tamaño real del mercado, debido al bajo nivel de patentamientos de maquinaria de origen asiático, lo que genera distorsiones en las estadísticas.
De cara a los próximos meses, las expectativas del sector están puestas en el impacto de Expoagro, donde se concentran lanzamientos, promociones y mejores condiciones comerciales. A esto se suman factores que podrían traccionar la demanda, como las ventajas impositivas para bienes de capital —incluida la amortización acelerada aprobada por el Congreso— y el avance de la campaña agrícola, con la cosecha gruesa en pleno desarrollo.
