Maquinaria agrícola en alerta: 2025 cerraría sin crecimiento y se debilita la cadena productiva

Tras un año complejo y atravesado por cambios de reglas de juego, referentes del sector advierten que 2025 terminaría con números similares a 2024. Si bien hay expectativas positivas para la próxima campaña agrícola, crece la preocupación por la sustitución de proveedores nacionales y el impacto sobre la maquinaria agrícola y el empleo en el interior del país.

El balance del año 2025 deja sensaciones encontradas para el entramado agroindustrial argentino. Según el análisis del sector, el primer semestre mostró una mejora cercana al 15 % respecto de 2024 —un año que ya había sido el más bajo de los últimos cinco—, pero esa recuperación se diluyó en la segunda mitad del año.

Durante los últimos meses, se registraron dos caídas consecutivas superiores al 5 % mensual, en un contexto preelectoral marcado por el aumento de tasas de interés y la suba de costos financieros. Ese escenario generó un freno en la actividad por al menos dos meses y llevó a proyectar un cierre de año muy similar al del ciclo anterior.

Más allá de los números coyunturales, la mayor preocupación pasa por la estructura productiva. La mayor apertura comercial y el ingreso de productos importados, especialmente en el rubro de agropartes, está provocando el reemplazo de proveedores nacionales por insumos provenientes de Asia y otros mercados. Esto, advierten, pone en riesgo eslabones clave del entramado productivo del interior del país.

En tal sentido Hernán Zubeldía presidente de CAFMA señaló que: “La maquinaria agrícola no son solo las terminales; es una red de fábricas, talleres y proveedores que sostienen empleo y actividad en numerosas localidades del interior”, señalan desde el sector. El agropartismo, en particular, es considerado la mano de obra indirecta del agro y un componente central del desarrollo regional.

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