Michael Burry advierte que la caída del Bitcoin amenaza con una “espiral de muerte”

El inversor de The Big Short sostiene que la corrección del mercado cripto revela el carácter especulativo del activo y podría forzar ventas masivas, afectando especialmente a empresas con grandes tenencias de Bitcoin en sus balances.

El reconocido gestor de inversiones Michael Burry, célebre por anticipar la crisis financiera global de 2008, lanzó una nueva advertencia sobre el mercado de criptomonedas. Según su análisis, la actual caída del Bitcoin podría transformarse en una “espiral de muerte” autosostenida, con consecuencias significativas tanto para el ecosistema cripto como para empresas que han apostado fuertemente por el activo digital como reserva de valor.

En una reciente publicación en su boletín de Substack, Burry señaló que Bitcoin ha perdido cerca del 40 % de su valor desde el máximo alcanzado en octubre pasado. Esta corrección, afirmó, pone en duda la narrativa de Bitcoin como cobertura frente a la depreciación monetaria, especialmente cuando se lo compara con activos tradicionales como el oro o la plata, que históricamente han cumplido ese rol en contextos de incertidumbre económica.

De acuerdo con Burry, el riesgo central reside en una dinámica de retroalimentación negativa: a medida que el precio cae, empresas con grandes exposiciones en Bitcoin podrían verse obligadas a vender parte de sus tenencias para sostener operaciones, cumplir con exigencias de liquidez o mantener el acceso a los mercados de capitales. Estas ventas forzadas, a su vez, intensificarían la presión bajista sobre el precio del activo. El inversor advirtió que una caída adicional del 10 % podría provocar pérdidas de miles de millones de dólares para compañías como Strategy Inc., una de las mayores acumuladoras corporativas de Bitcoin, dificultando su financiamiento y amplificando el efecto dominó en el sector.

La advertencia llega en un contexto de debilidad generalizada del mercado. Bitcoin cayó recientemente por debajo de los US$65.000, borrando una parte sustancial de las ganancias acumuladas en meses anteriores y reavivando comparaciones con la crisis cripto de 2022. El retroceso se ha extendido también a otros tokens, a los fondos cotizados (ETF) vinculados a criptomonedas y a las acciones de empresas con elevada exposición al activo digital.

Analistas del mercado señalan que la combinación de liquidaciones de posiciones apalancadas, salidas de capital de ETF y una mayor aversión al riesgo en los mercados financieros tradicionales ha generado un entorno en el que cada caída de precios alimenta nuevas ventas. Si no aparece una demanda orgánica capaz de estabilizar el mercado o si continúan las liquidaciones técnicas, el ciclo bajista podría prolongarse y llevar al Bitcoin a niveles aún más críticos.

Más allá de la volatilidad de corto plazo, el escenario actual ha expuesto vulnerabilidades estructurales en los modelos de negocio de compañías que incorporaron Bitcoin como activo estratégico de tesorería. Las pérdidas por la valuación a mercado de estas tenencias ya se reflejan en resultados trimestrales, lo que abre la puerta a tensiones financieras que podrían trascender el ámbito cripto y alcanzar segmentos más amplios del sistema financiero.

La advertencia de Burry reaviva un debate de fondo: ¿es Bitcoin principalmente un activo especulativo o una reserva de valor con fundamentos de largo plazo? La respuesta a esa pregunta será clave para definir cómo inversionistas, empresas y reguladores gestionan los riesgos actuales y estructurales de un mercado que, una vez más, enfrenta una prueba de resistencia.

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