El nacimiento de un pichón de cóndor andino en el Parque Provincial Tupungato confirma a Mendoza como un refugio reproductivo clave y ratifica el éxito de los programas de conservación en la cordillera.
Mendoza recibió una noticia alentadora para la conservación de la biodiversidad: un nuevo pichón de cóndor andino nació recientemente en el Parque Provincial Tupungato, uno de los principales espacios protegidos de la provincia. El ejemplar, un macho, fue registrado por personal de Fauna del Ministerio de Energía y Ambiente durante tareas de monitoreo en la zona.
El pichón permanece junto a sus padres en un nido activo ubicado en paredes rocosas del parque, lo que confirma un evento reproductivo natural exitoso. La constatación fue posible gracias al trabajo conjunto de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, la Fundación SOS Acción Salvaje y el Programa de Conservación del Cóndor Andino de la Fundación Bioandina.
Este nacimiento se enmarca en una serie de acciones de conservación activa que incluyen censos simultáneos de cóndores andinos en distintos puntos de la cordillera mendocina. Estos monitoreos permiten obtener datos comparables sobre la presencia, distribución y dinámica poblacional de la especie, información clave para diseñar estrategias de preservación a largo plazo.
En las últimas semanas, Mendoza también fue escenario de un hecho histórico: el avistamiento simultáneo de más de 90 cóndores andinos alimentándose de un animal muerto, la mayor congregación documentada en Argentina hasta el momento.
El cóndor andino, declarado Monumento Natural Provincial, cumple un rol ecológico fundamental como principal carroñero de los ecosistemas de altura. Su función contribuye a la sanidad ambiental y al equilibrio de la cordillera al eliminar restos de animales muertos y reducir la propagación de patógenos.
Las autoridades provinciales informaron que el nuevo pichón será monitoreado durante los próximos meses y años, debido a la prolongada dependencia de los juveniles respecto de sus progenitores. Además, reiteraron el pedido a andinistas y visitantes para evitar acercarse a nidos activos y reportar cualquier situación de fauna silvestre en riesgo.
El nacimiento en Tupungato vuelve a poner en valor el rol de las áreas naturales protegidas y la articulación entre el Estado, las organizaciones ambientales y la comunidad como pilares fundamentales para la recuperación del cóndor andino en Mendoza y en toda la región andina.
