Organizaciones ambientales realizan una remada de 800 km para defender el río Paraná y sus humedales

Organizaciones socioambientales iniciaron una travesía de 800 kilómetros por el río Paraná para visibilizar los riesgos ambientales que, según advierten, podrían generar nuevos proyectos de dragado y cambios en la gestión del sistema fluvial.

Este fin de semana comenzó la remada “Salvemos el Paraná y sus humedales”, una iniciativa impulsada por organizaciones ambientales y sociales que buscan alertar sobre posibles impactos ecológicos en el río Paraná.

La travesía se inició en el llamado kilómetro 0, cerca de la Isla del Cerrito, en la provincia de Chaco, y recorrerá unos 800 kilómetros río abajo durante aproximadamente 14 días. El objetivo es generar conciencia sobre la importancia del río y promover el debate sobre su futuro ambiental.

En un principio, las embarcaciones debían partir desde la localidad de Las Palmas, pero las condiciones climáticas obligaron a modificar el punto de salida para garantizar la seguridad de los participantes.

La actividad fue organizada por el Foro por la recuperación del Paraná y reúne a organizaciones ambientales, sociales, gremiales, culturales y estudiantiles de distintas provincias del litoral argentino.

Uno de los principales reclamos de las organizaciones participantes está relacionado con el proyecto de profundizar el dragado del río hasta 44 pies para permitir el ingreso de buques de mayor tamaño destinados a la exportación de granos.

Según advierten, esta intervención podría modificar el funcionamiento natural del ecosistema fluvial. Actualmente, el dragado se mantiene en unos 36 pies, pero especialistas y organizaciones sostienen que incluso con esa profundidad ya se registraron cambios en la dinámica del río.

Entre los efectos mencionados se encuentran el taponamiento de bocas de agua, la reducción de lagunas y riachos, y la alteración de áreas que sirven como refugio y reproducción para distintas especies de peces.

Las organizaciones también destacan el valor ambiental de los humedales del Paraná, considerados uno de los sistemas ecológicos más importantes de América del Sur. Estos ambientes ayudan a regular el agua, filtrar contaminantes, reducir inundaciones y conservar una gran biodiversidad.

Además, muchas comunidades locales dependen de estos ecosistemas para actividades tradicionales como la pesca artesanal, por lo que cualquier alteración del flujo natural del río podría afectar tanto al ambiente como a las economías regionales.

El inicio de la remada reunió a vecinos, referentes ambientales y representantes de distintas provincias, entre ellas Chaco, Corrientes, Formosa, Entre Ríos y Santa Fe. Durante la jornada también se realizaron actividades culturales, espacios de debate y encuentros comunitarios para reflexionar sobre la importancia del Paraná como patrimonio natural y cultural.

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