El flan llegó a Argentina con la inmigración europea, especialmente desde España e Italia, a fines del siglo XIX y principios del XX. En Europa ya existían preparaciones similares desde la época romana, hechas con huevos, leche y miel.
En Argentina, el flan se volvió casero y popular porque usaba ingredientes accesibles y rendidores. Con el tiempo, se convirtió en un clásico de bodegones, fondas y almuerzos familiares, casi siempre servido con dulce de leche y crema, una marca registrada local.
Más que un postre, el flan casero representa tradición, mesa compartida y cocina simple, transmitida de generación en generación.

Ingredientes
- 1 litro de leche
- 5 huevos
- 200 g de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para el caramelo
- 150 g de azúcar
Preparación
- Colocar el azúcar del caramelo en una flanera y llevar a fuego bajo hasta que se derrita y tome color dorado. Mover el molde para cubrir la base.
- Batir los huevos con el azúcar, sin hacer espuma.
- Agregar la leche y la vainilla, mezclar suavemente.
- Volcar la preparación en la flanera caramelizada.
- Cocinar a baño María en horno medio (160–170 °C) durante 50–60 minutos.
- Dejar enfriar, llevar a heladera y desmoldar.
👉 Tip argentino obligatorio: servir con dulce de leche.
