Con tasas en pesos que superan al dólar y una inflación más estable, los ahorristas analizan cuánto capital necesitan invertir en un plazo fijo para obtener una renta mensual similar al alquiler de una vivienda en la Ciudad de Buenos Aires.
En un contexto de inflación desacelerada y tasas de interés en pesos que vuelven a ser competitivas, el plazo fijo tradicional reaparece como una alternativa para quienes buscan ingresos mensuales similares a los de un alquiler, pero sin tener que comprar un inmueble.
Según datos del portal ZonaProp, el alquiler promedio de un monoambiente de 40 m² en la Ciudad de Buenos Aires ronda los $624.727 mensuales, mientras que un departamento de dos ambientes de 50 m² se alquila en torno a $729.916. Comprar esas propiedades implica un desembolso estimado de u$s98.000 y u$s123.000, respectivamente.
Con una tasa nominal anual promedio del 22%, un plazo fijo tradicional paga cerca de 1,8% mensual. En ese escenario, para generar un ingreso equivalente al alquiler de un monoambiente, se requiere invertir alrededor de $34.549.300 a 30 días. Sin embargo, algunas entidades como el Banco Provincia ofrecen tasas más altas —hasta 25% de TNA para montos elevados— lo que reduce el capital necesario a unos $30.403.380.
Al tipo de cambio minorista del Banco Nación, esa cifra equivale a aproximadamente u$s20.600, es decir, cerca del 20% del valor de compra de un monoambiente. De este modo, el plazo fijo permite obtener una renta mensual similar al alquiler utilizando una fracción del capital que demanda una inversión inmobiliaria.
La mejora en este esquema se explica también por la desaceleración inflacionaria. El último dato del INDEC mostró una inflación de 2,5% en noviembre, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina proyecta un nivel cercano al 2,1% mensual. Con precios más estables, el capital invertido en pesos pierde menos poder adquisitivo que en años anteriores.
Si bien el propietario de un inmueble conserva la ventaja de tener un activo dolarizado y potencialmente revalorizable, el plazo fijo se posiciona como una opción financiera más accesible, líquida y sin costos de mantenimiento, ideal para quienes priorizan renta inmediata sobre tenencia de activos físicos.
