Por qué sube la carne en Argentina: la Rural advierte que es el inicio de un nuevo ciclo ganadero

La suba del precio de la carne no es un hecho aislado ni coyuntural. Según un informe de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el aumento responde a una combinación de menor oferta heredada, impacto de la sequía, mejoras en el consumo y un mercado que comienza a normalizarse tras años de intervenciones. La entidad aseguró que se trata de una “señal de inicio” de un proceso que llegó para quedarse.

La reciente escalada en el precio de la carne vacuna volvió a encender el debate público, pero desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) advierten que el fenómeno debe analizarse en un marco más amplio. De acuerdo con un informe difundido por la entidad, el incremento de los valores de la hacienda responde a un proceso de normalización del mercado ganadero, luego de varios años en los que los precios quedaron rezagados frente a la inflación.

“El aumento no es un episodio aislado, sino el resultado de un mercado que busca recuperar el terreno perdido”, señalaron desde la Rural. Como referencia, en noviembre el precio del asado registró una suba del 13%, según datos del Indec.

Menor oferta: la principal explicación

Uno de los factores centrales detrás del aumento es la caída del stock ganadero. En los últimos dos años, el rodeo perdió 1,4 millones de terneros, como consecuencia directa de decisiones productivas tomadas entre 2019 y 2023, en un contexto de fuertes intervenciones oficiales.

Durante ese período, las restricciones a las exportaciones, los cupos y las señales contradictorias desincentivaron la inversión, redujeron la retención de vientres y limitaron la capacidad de crecimiento del rodeo. A esto se sumó el impacto de la sequía, que provocó dos ciclos consecutivos —2023 y 2024— con cerca de 700.000 terneros menos por año, achicando la base productiva que hoy condiciona la oferta de carne.

Clima, logística y biología

El informe también destaca factores coyunturales que profundizaron la escasez. Las lluvias intensas y el mal estado de los caminos rurales limitaron el ingreso de camiones al Mercado Agroganadero de Cañuelas, reduciendo la oferta disponible en los remates durante varias semanas.

Sin embargo, desde la SRA remarcan que la ganadería tiene tiempos biológicos que no pueden acelerarse. Entre la decisión de invertir y la llegada de más carne al mercado transcurren entre 24 y 36 meses, y la recomposición total del stock demandará entre dos y cuatro años.

Cambios en el consumo y distorsiones del IPC

Otro punto clave es la evolución de la demanda. Con la mejora del salario real, el consumo interno mostró signos de recuperación. No obstante, la entidad advierte que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no refleja adecuadamente los cambios en los hábitos alimentarios.

“La dieta argentina se transformó: el pollo y el cerdo ganaron participación, mientras que la carne vacuna perdió peso relativo”, explicaron. Al seguir midiendo patrones de consumo que ya no representan a la mayoría de los hogares, el IPC amplifica la percepción del aumento en la carne vacuna.

Un contexto internacional favorable

El escenario externo también juega su rol. A nivel regional, tanto Brasil como Uruguay enfrentan restricciones de oferta, lo que sostiene los precios en toda la región. Además, los valores internacionales firmes y una mejor integración de la res impulsan la competitividad del negocio exportador.

Una señal de arranque, no un techo

Desde la Sociedad Rural concluyeron que los precios actuales deben interpretarse como “la señal de inicio de un nuevo ciclo productivo”. La eliminación de cupos y regulaciones tras el cambio político de 2023 devolvió previsibilidad y reactivó las expectativas de inversión, pero sus efectos sobre la producción se verán recién en los próximos años.

En ese marco, la suba de la carne aparece como parte de una transición estructural del negocio ganadero argentino, que irá moderándose a medida que la recomposición del rodeo se traduzca en mayor oferta y estabilidad en el mercado.

Compartir