Tras meses de sequía extrema, las aguas del río Pilcomayo volvieron a ingresar a territorio de Paraguay, beneficiando a comunidades ribereñas del Chaco y reactivando humedales históricos de la región.
Las aguas del río Pilcomayo comenzaron a escurrirse nuevamente por su cauce natural en territorio paraguayo el pasado 30 de diciembre, marcando un hecho clave para el Chaco, una de las regiones más afectadas por la sequía en los últimos meses. El ingreso del caudal se registró en la zona de Embocadura, desde donde avanza progresivamente hacia los esteros de General Díaz.
El director de la Comisión Nacional de Regulación y Aprovechamiento Múltiple de la Cuenca del Río Pilcomayo (CNRP), Darío Medina, confirmó que el río volvió a correr por su cauce principal y destacó la importancia del fenómeno para las poblaciones ribereñas. No obstante, pidió extremar precauciones ante posibles desbordes. “Solicitamos a quienes viven a la orilla del río que resguarden sus bienes, animales y, sobre todo, su vida”, advirtió.
El retorno del agua fue posible gracias a trabajos de limpieza, profundización y ampliación del canal realizados en tres lotes adjudicados por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. Las obras se concentraron en la embocadura paraguaya, los canales internos de distribución y la toma de agua compartida con Argentina, fundamentales para asegurar el ingreso del recurso hídrico.
El Pilcomayo es un río con alta carga de sedimentos, lo que obliga a un mantenimiento constante para evitar obstrucciones y desvíos del cauce. Por ese motivo, las autoridades realizan un monitoreo diario del comportamiento del río y mantienen comunicación permanente con las comunidades ribereñas para emitir alertas tempranas.
El impacto del retorno del agua es significativo: permite aliviar la sequía, abastecer a poblaciones rurales y reactivar ecosistemas clave como el Estero Patiño y Monte Lindo. Las aguas ya pasaron por la zona de Agropil y, de mantenerse las condiciones actuales, se espera que en pocos días alcancen General Díaz, devolviendo vida a humedales históricos del Chaco paraguayo.
