Un informe de FADA y Las Chicas del Agro revela un crecimiento histórico de la participación femenina en la agroindustria: hoy son 1,2 millones de trabajadoras, el equivalente a llenar 193 veces el estadio mundialista Luciana Aymar. La tecnología, la federalización del empleo y la irrupción de nuevas profesionales impulsan un cambio profundo y sostenible en el sector.
La presencia femenina en la agroindustria argentina atraviesa un crecimiento sin precedentes. Según un estudio elaborado por FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) junto a la Asociación Civil Las Chicas del Agro, 1 de cada 4 personas que trabajan en el sector son mujeres, una cifra histórica que refleja un cambio estructural en el mundo laboral rural e industrial.
El informe, titulado “Mujeres en la agroindustria: construyendo futuro”, detalla que en los últimos cinco años más de 200 mil mujeres se incorporaron al sector, consolidando una tendencia sostenida en actividades como servicios (43%) y comercio (41%). En total, el agro emplea a más de 4,2 millones de personas, y 1,2 millones de ellas son mujeres.
“La fuerza del agro también viene de ellas”, afirmó Antonella Semadeni, economista de FADA, al destacar el crecimiento constante de técnicas, productoras, ingenieras y emprendedoras. Para dimensionar su magnitud, explicó que la cantidad de trabajadoras del agro “llenaría 193 veces el estadio mundialista Luciana Aymar”, una imagen que resume la energía femenina que hoy mueve al sector.
Un motor federal con impacto en todo el país
A diferencia de otras industrias que se concentran en grandes ciudades, la agroindustria tiene presencia territorial en todo el país, lo que genera oportunidades laborales en pueblos, ciudades intermedias y zonas rurales. Este carácter federal convierte al sector en un motor clave del desarrollo regional y del arraigo en las economías del interior.
Brechas y desafíos: sectores todavía masculinizados
Si bien la participación femenina creció con fuerza en servicios y comercio, aún persisten brechas en actividades primarias (14%), insumos (14%) y transporte y logística (17%), tradicionalmente asociadas a tareas físicas y roles masculinizados. Sin embargo, este escenario está cambiando.
Tecnología: la gran puerta de entrada
La automatización y digitalización están rompiendo barreras históricas. Las mujeres ya operan tractores, sembradoras y cosechadoras de última generación, manejan drones, gestionan logística inteligente y ocupan puestos de alta capacitación técnica. El crecimiento es aún mayor entre las menores de 30 años, lo que anticipa un futuro más equilibrado y con mayor paridad.
Un nuevo modelo laboral en construcción
El informe destaca que la agroindustria no solo alimenta al mundo, sino que además está construyendo un modelo laboral más justo y eficiente. La inclusión del talento femenino impulsa innovación, productividad y diversidad.
“La agroindustria argentina está demostrando que la excelencia no tiene género”, concluyen desde FADA y Las Chicas del Agro.
