La ciudad de Río Grande, en Tierra del Fuego, inaugura una nueva temporada de verano marcada por la pesca deportiva internacional, la observación de aves migratorias en la Reserva Costa Atlántica y experiencias de turismo rural en estancias históricas y productivas.
La subsecretaria de Turismo de Río Grande, Alejandra Montelongo, presentó la propuesta turística de verano del municipio fueguino, que combina naturaleza, deporte y cultura a lo largo de varios meses.
Río Grande es reconocida internacionalmente por la pesca deportiva, especialmente en el río Grande. La temporada comenzó el 1 de noviembre y se extenderá hasta el 1 de mayo de 2026. Para practicarla es obligatorio contar con un permiso de pesca válido para los ríos de la provincia.
La actividad está habilitada en dos modalidades, con cuchara o con mosca, aunque la más elegida por los visitantes es la pesca con mosca, bajo la modalidad de pesca y devolución durante toda la temporada. Existen lodges especializados que reciben principalmente a un público extranjero, en su mayoría europeos y estadounidenses, mientras que otros ríos de la zona permiten el acceso de pescadores nacionales.

Además, Montelongo destacó un convenio que facilita el acceso a residentes de la provincia a un sector del río Grande ubicado en la estancia María Behety, donde pueden reservar turnos de pesca y disfrutar de este recurso sin salir de la región.
Sin embargo, la oferta turística de Río Grande va más allá de la pesca. A lo largo del año se pueden realizar recorridos tradicionales por la ciudad, que incluyen museos, espacios culturales y áreas protegidas. Uno de los puntos más relevantes es la Reserva Costa Atlántica, un sitio Ramsar de importancia internacional, donde cada año, entre octubre y marzo, arriban aves migratorias procedentes del Ártico. Este fenómeno ha impulsado el crecimiento del turismo de observación de aves, atrayendo a especialistas y aficionados que llegan a la ciudad para registrar estas especies.
Río Grande también conserva un fuerte vínculo con la ruralidad, ya que nació como colonia agrícola y aún mantiene numerosas estancias productivas en su entorno. En este marco, se ofrece turismo rural tanto en la zona urbana como en los alrededores.
Uno de los puntos destacados es la Misión Salesiana, declarada Monumento Histórico Nacional. Allí se puede conocer la historia de los misioneros salesianos y visitar la escuela agrotécnica, donde se comercializan productos regionales como quesos de oveja y vaca, chacinados, carne vacuna y ovina envasada, además de productos frutihortícolas cuyos galpones pueden recorrerse.
Otro atractivo es La Cimarrona, un emprendimiento privado donde se puede observar la vida de granja, la producción de animales, visitar galpones frutihortícolas y realizar cabalgatas hacia distintos puntos de la ciudad. A esto se suma la estancia San Pablo, ubicada a unos 60 kilómetros de Río Grande, que también ofrece propuestas de turismo rural para quienes buscan una experiencia más cercana al campo fueguino.
Para obtener más información sobre las actividades disponibles, la Subsecretaría de Turismo de Río Grande invita a contactarse a través de sus redes sociales (riogrande.turismo), la página web turismo.riogrande.gob.ar o el correo electrónico turismorga@gmail.com

