La campaña de girasol en la provincia ingresa en su tramo final con un balance productivo favorable, aunque con rendimientos más ajustados que lo previsto inicialmente. El ciclo estuvo marcado por déficit hídrico y altas temperaturas, factores que condicionaron el desarrollo de las plantas. En paralelo, finalizó la siembra de los cultivos estivales bajo escenarios de estrés variable.
Girasol: menor rinde, pero producción récord
De acuerdo al informe 828 de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), el rinde promedio provincial se ajustó 3 quintales por hectárea a la baja respecto del mes anterior, lo que implica un recorte cercano a 17 mil toneladas en la producción proyectada.
Aun con esta corrección, el girasol consolidaría la mayor producción histórica en la provincia, explicada principalmente por la expansión del área sembrada. Sin embargo, el rendimiento promedio se ubicaría por debajo del ciclo anterior y levemente inferior al promedio histórico.
Rindes por departamento
- Belgrano: 15 qq/ha (los más ajustados)
- Alberdi: 19 qq/ha (los más elevados)
Las altas temperaturas y la falta de agua redujeron el desarrollo vegetativo y limitaron el área foliar, variable clave para definir el rendimiento. Además, se estima que alrededor del 4% del área sembrada no llegaría a cosecha, principalmente por sequía.
Cultivos estivales: finalizó la siembra
La implantación de los cultivos estivales está prácticamente finalizada:
- Sorgo: avance a muy buen ritmo.
- Soja y maíz: progreso más lento, en el rango mínimo esperado.
En general, el estado es bueno, aunque con variaciones según fecha de siembra y distribución de lluvias.
Situación por cultivo
- Soja: mayormente en buen estado, con daños puntuales por anegamientos en sectores bajos tras lluvias intensas de fines de enero (principalmente en Los Juríes y Bandera). También se reportó leve déficit hídrico en Bandera, Sachayoj y Colonia Alpina.
- Maíz: estrés hídrico leve en algunas zonas y temperaturas elevadas con impacto térmico moderado.
- Maní: exceso hídrico leve en Los Juríes, junto con altas temperaturas.
- Sorgo y girasol: contrastes hídricos según la zona y estrés térmico leve.
Este escenario explica el leve aumento de la superficie de soja y maíz en condición regular y mala respecto de enero.
Estado fenológico
- Soja: mayormente en estadios vegetativos intermedios, con algunos lotes iniciando floración.
- Maíz: etapas vegetativas tempranas a intermedias.
- Sorgo: desde hoja bandera visible hasta floración; alrededor del 12% ingresando al período crítico.
- Maní: predominio de 4ª hoja tetrafoliada.
Plagas bajo monitoreo
En soja y maíz se registró presencia baja de caracoles y babosas.
En soja se detectaron:
- Oruga medidora (Rachiplusia nu)
- Picudo negro (Rhyssomatus subtilis)
En maíz:
- Chicharrita (Dalbulus maidis), vector del complejo del achaparramiento, con baja incidencia pero en aumento en el sudeste provincial.
- Daños moderados por cogollero (Spodoptera frugiperda).
En sorgo:
- Presencia de cogollero.
- Pulgón amarillo (Melanaphis sacchari) en niveles bajos.
Contexto climático
Según datos satelitales GPM, las lluvias acumuladas en enero estuvieron en general por encima del promedio histórico, con excesos más marcados en el centro-oeste provincial.
El nuevo pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para febrero, marzo y abril indica:
- Lluvias cercanas a los promedios en la zona centro-norte.
- Temperaturas superiores a lo normal en todo el territorio provincial.
La evolución de los cultivos dependerá de la continuidad y distribución de las precipitaciones en las próximas semanas.
