El mercado inmobiliario rural cerró el segundo semestre de 2025 con un buen nivel de actividad, impulsado por una demanda sostenida y una oferta escasa. Tras un freno puntual luego de las elecciones, la venta de campos retomó dinamismo y comenzó a mostrar señales de recuperación de precios, según la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales.
El mercado de venta de campos mantuvo un buen nivel de actividad durante el segundo semestre de 2025, aunque con una dinámica más moderada respecto del primer tramo del año, principalmente por la falta de oferta disponible. Así lo señala el informe semestral de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR).
La escasez de campos en venta se manifestó inicialmente en las zonas agrícolas de la Pampa Húmeda y luego se extendió de manera progresiva a otras regiones del país. Este fenómeno comenzó a generar un desequilibrio entre oferta y demanda que se sostuvo durante varios meses.
No obstante, el mercado atravesó un punto de inflexión tras el resultado de las elecciones provinciales de septiembre en Buenos Aires, que provocaron un período de incertidumbre y un freno transitorio en la actividad. Los mercados se mostraron erráticos y las operaciones inmobiliarias rurales perdieron dinamismo.
La reacción llegó tras las elecciones nacionales de octubre, que ratificaron el rumbo económico y permitieron recuperar la confianza. A partir de ese momento, la actividad volvió a tomar impulso y se restableció la dinámica observada durante el primer semestre del año.
En la actualidad, la venta de campos continúa firme, con una demanda intensa frente a una oferta limitada y volátil. Los campos se comercializan con mayor rapidez de la que ingresan nuevas propiedades al mercado, situación que generó una presión alcista sobre los valores en determinadas zonas.
La recuperación de precios se observa principalmente en los campos agrícolas de mejor calidad edafológica y climática. Como es habitual, el interés se concentra primero en este segmento y luego se extiende hacia los campos mixtos y, con mayor rezago, hacia los ganaderos. El proceso suele comenzar en la Cuenca del Salado y avanzar posteriormente hacia regiones de menor productividad.
El interés por los campos ganaderos también se vio fortalecido por el buen momento que atraviesa la actividad, favorecida por una demanda internacional sostenida de carne vacuna. En este segmento, el cambio de mercado se refleja más en la mayor fluidez de las operaciones que en aumentos significativos de precios.
En cuanto a las modalidades de compra, en las zonas agrícolas predominan las operaciones al contado, aunque también se registran cierres con plazos. Esto volvió a poner en discusión la tasa de interés aplicada a los saldos financiados, que ronda el 5% anual en dólares. En las zonas ganaderas, especialmente las más alejadas de los centros urbanos, son más frecuentes las propuestas con amplias facilidades de pago.
Durante el semestre también se mantuvo el interés por campos de gran escala y alto valor, con consultas activas y operaciones concretadas, lo que confirma un fortalecimiento sostenido de este segmento del mercado inmobiliario rural.
